MARIANO ALVARADO
Crónica de una renuncia anunciada.
Desde hace 15 días que Alfredo Herrera había presentado su renuncia a la Secretaría de Desarrollo Económico, harto de ser ninguneado y porque era un funcionario que no estaba para recibir migajas.
Era y es un empresario próspero.
Se va porque tenía que irse.
Si yo fuera gobernador lo sustituiría con Esteban Rosas, que ahora es asesor en la Secretaría y que durante cerca de 20 años fue subsecretario.
O también para ser un equilibrio social con Jorge Salum del Palacio.
Pero no soy gobernador.
Muchas cosas atípicas trajo esta elección.
César Rivas Nevárez fue la monedita de oro en Santiago Papasquiaro. Arrasó como presidente municipal.
Y se reeligió también con muchos votos, fue candidato a diputado y que, aunque ganó en Santiago, su tierra, en el resto del distrito le ganó el presidente de un municipio pequeño, Otáez: Héctor Herrera.
Lo más seguro es que César vuelva a la Presidencia Municipal porque la gente se lo pida y su derrota es de esas derrotas que uno no se explica.
Y cómo no se explica uno que Gabriela Hernández que le metió tanto corazón a su campaña no sea senadora y sí llegue en cambio una candidata que casi no le metió corazón a la campaña: Gina Campuzano.
Otra igual: Susy Torrecillas hizo una campaña envidiable. La gente la recibiría con beneplácito.
Y sí ganó, pero todavía no está definido su triunfo.
Por cierto, que en ese distrito hay algo muy sospechoso: más de 2 mil votos anulados.
En Tamazula se dio el curioso caso de que en una casilla sacó 702 votos el candidato de Morena y de ellos otros no sacaron ni un voto, ni siquiera los representantes de partido.
Dice Esteban Villegas que con Claudia Sheinbaum a Durango le irá bien:
Que su boca sea de ángel doctor, que buena falta nos hace.
Lo más seguro es que el PT que sacó 32 mil votos, no alcance diputación plurinominal.
Pero se compensa fácil con un senador, que es Gonzalo Yáñez.
Y con una diputada federal, que es Betzabé Martínez.
Porque a usted de saber que en esas tranzas que hacen los partidos, Betzabé entró por el PT.
Y de paso, le ganó a un panista que era presidente del PRI y que lo acomodaron en el partido de derecha para hacerle un espacio a “La China” Hernández.
Están ahora pendientes algunos perdedores para ser diputados de primera minoría y como saben hacerlo. No serán los que más votos hayan obtenido, sino los “dedazos” del partido.
En el caso del PRI, el dedo del gobernador.
Tip… tip…
Corrección: El panista que aspira a la Presidencia Municipal de Canatlán, es el licenciado en educación Carlos Sandoval, el...

