POR: LILY ORTIZ
“El Presupuesto del 2026: Durango necesita responsabilidad, no política”
En Durango está por iniciar una de las discusiones más trascendentes del año: la revisión del Paquete Económico 2026, un documento que no solo refleja prioridades gubernamentales, sino que en los hechos marca el rumbo social, económico y político del estado. Son 51 mil 550 millones de pesos que deben tocar cada rincón de la administración pública y responder a una pregunta esencial: ¿alcanza para todo y para todos?
La respuesta es tan compleja como el propio contexto del estado; porque sí, Durango ha logrado mantener finanzas sanas, con el llamado Balance Cero por segundo año consecutivo, lo que en términos simples significa que no se gasta más de lo que se tiene. Ese es un acierto que debe reconocerse. Pero el reto comienza cuando se tiene que garantizar que cada peso llegue a donde se necesita, sin descubrir un rubro para cubrir otro, sin sacrificar sectores que hoy todos por igual representan urgencias.
Y es que en 2026 ningún tema es menor: infraestructura, salud, educación, campo, seguridad y bienestar social compiten por recursos indispensables; y entonces el tener finanzas ordenadas, tiene que ir junto a tener un impacto tangible para las y los duranguenses.
El gobernador Esteban Villegas presentó un paquete económico robusto, que incluye casi 2 mil millones de pesos para infraestructura, 3 mil 75 millones para salud, un crecimiento del 17% en educación, y un impulso significativo al campo y a programas sociales como la Tarjeta Madre; lo anterior no son cifras menores; son decisiones que sino sí marcan prioridades.
Pero incluso con este crecimiento presupuestal, lo crucial no es solo cuánto se gasta, sino cómo y con qué visión. Durango no puede permitirse improvisaciones, ni proyectos que nazcan solo para cumplir políticamente; el presupuesto debe ser realista, en lo que se puede y no se puede lograr; debe ser sincero ante las capacidades del estado y honesto frente a las necesidades de la gente.
Y aquí entra la parte más delicada: el Congreso del Estado, así es, porque aunque el Ejecutivo haya diseñado un presupuesto alineado con su proyecto y con los números disponibles, serán las diputadas y los diputados quienes tengan la última palabra, ellos y ellas, deberán analizarlo, discutirlo y votarlo, y esperamos y verdaderamente ojalá lo hagan con visión de Estado, no con visión de partido.
El Congreso está conformado por una pluralidad política que incluye al PRI, PAN, Movimiento Ciudadano, Morena y Partido Verde; esta diversidad puede ser una fortaleza democrática o un obstáculo si se convierte en moneda de cambio. Aunque se necesitaría el 50 más 1 para que este paquete pudiera aprobarse; son 12 diputados de la alianza Unidad y Grandeza; seguramente MC se sumaría al paquete y así se cumpliría el requisito.
El Presupuesto 2026 no puede reducirse a una batalla de bloques ni a una oportunidad de golpeteo político. Durango merece más que eso. Durango exige que quienes voten lo hagan con altura, con responsabilidad y pensando en la vida real de la gente, no en los intereses electorales del próximo año.
Al final, el verdadero desafío no es aprobar o modificar el presupuesto. El desafío es recordar que Durango está primero, por encima de colores, estrategias o ideologías. En ese punto empieza la política responsable…
HABLEMOS DE…
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