Por: Jorge Anima
El gobernador marca agenda: No entregará el estado a morena.
Arrancar el año marcando agenda no es un gesto menor en política; es una declaración de poder, de control del tablero y, sobre todo, de intención. Eso hizo el gobernador Esteban Villegas Villarreal: habló claro y sin rodeos. Durango no se entrega a Morena. Así, sin matices innecesarios.
El mensaje tiene varias capas. La primera, la más obvia, va dirigida hacia afuera: al electorado, a los adversarios y a los centros de decisión nacionales. Villegas deja en claro que su gobierno no está en modo transición ni en actitud de rendición anticipada. El estado, políticamente hablando, sigue teniendo dueño… y ese dueño está dispuesto a defenderlo.
Pero la segunda capa del mensaje es la más interesante: la dirigida hacia adentro. Porque el gobernador no solo cerró la puerta a una entrega automática del poder, también estableció las reglas del juego para quienes ya se sienten aspirantes. Y ahí fue contundente: quien quiera algo más, primero tendrá que ganar en las urnas como legislador federal. Nada de candidaturas por decreto, favores o madruguetes. La ruta está trazada y pasa por una candidatura, una campaña y, sobre todo, una victoria. Sobresaliendo los nombres de Toño Ochoa, Aly Gamboa y la dirigente etstaldel PRI Daniela Soto.
Es una manera elegante —y eficaz— de poner orden. De frenar ansias prematuras y de recordar que en política no basta con levantar la mano: hay que demostrar músculo electoral. En pocas palabras, Esteban Villegas no solo gobierna; también arbitra.
Llamó la atención, por supuesto, la frase que ya corre como pólvora en los corrillos políticos: “A la única Morena que le entregaría el estado es a Marisol”. Más allá del guiño personal o político, el mensaje es claro: si hay alianza, será bajo condiciones, con nombres, acuerdos y reglas claras. No una alianza impuesta, no una sumisión disfrazada de pragmatismo.
El gobernador apuesta —y espera— que exista una alianza con el PAN
En ese contexto, el mensaje también va para Morena: si quieren algo, tendrán que ser más finos de lo que han sido.
Y aquí entra el viejo dicho que resume toda la jugada: no por madrugar amanece más temprano. En Durango, quien se acelera se expone. Quien se adelanta sin estructura ni resultados, se quema. El gobernador lo sabe y lo dice sin decirlo: el calendario lo marca él, no los aspirantes ni las ocurrencias.
Así arranca el año político en Durango: con un gobernador que fija límites, define rutas y recuerda que el poder no se hereda ni se regala, se disputa. El mensaje está dado. Ahora veremos quién lo entiende.
Pero me parece que son declaraciones tempranas, ya que faltan dos años, no le veo necesario apresurarse al declarar de esta manera.
No tardo la Senadora Margarita Valdez en fijar postura meante un vídeo por medio de redes sociales al responderle al propio gobernador y dejando claro que morena y ella irán por el bicentenario en el 2028
Y como todo al final el tiempo nos dirá.
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