Por: Ricardo López Pescador
México esta sumergido en un inexplicable período de decadencia economica, el peor en las últimas decádas, a pesar de contar con ventajas economicas envidiables como la proximidad e integración comercial con Estados Unidos y Canadá, una amplia base industrial y manufacturera, una extensa fuerza laboral, así como abundantes recursos naturales.
El crecimiento económico en el 2025 fue apenas de 0.8%, colocandose como una de las economías con peor desempeño de América Latina. Sumergido en un bache de su economia, el país esta siendo ineficiente para abrir oportunidades a las nuevas generaciones, para atraer inversión extranjera, la que ha bajado aquí para buscar otros países porque hoy los grandes inversionistas ven a México con preocupación y desconfianza por el debilitamiento de los poderes judicial y legislativo, la concentración del poder en el ejecutivo y la frágilidad de los ciudadanos frente al Estado.
El bajo crecimiento económico de México no puede explicarse únicamente por factores históricos o externos. Es cierto que el problema tiene que ver razones estructurales, pero la situación se ha agravado en los últimos ocho años debido a decisiones políticas que han debilitado la confianza.
El gobierno federal como responsable de conducir la política economica no ha logrado traducir las fortalezas naturales y humanas en crecimiento, ni en mejorar los niveles de bienestar social, aunque presuma grandes cifras en apoyos sociales, la realidad es que la pobreza sigue siendo el problema mas crudo y el reto mas grande.
Sin crecimiento de la productividad, de la riqueza social, de la economia, no es factible crear bienestar social. La problemática que hoy enfrenta el país es profunda con una economia informal alta (no paga impuestos), bajo nível educativo, poca innovación tecnológica, acotado crecimiento industrial y alta dependencia de la economia de Estados Undios.
La situación economica de su país debe ser la preocupación principal de todo Jefe de Estado respomsable y democrata, porque tiene que ver con el bienestar de la sociedad, además de atender la seguridad y paz social de los gobernados.
Sin embargo en México vemos de manera frecuente a la Presidenta ocupada en defender las posturas y personajes de su partido -aunque esten señalados de actos criminales- creando cortinas de humo informativas para desviar la atención de los verdaderos problemas nacionales, respaldando iniciativas legislativas tendientes a más centralización del poder político y administrativo.
En las sociedades democráticas el crecimiento económico se sustenta en contrapesos entre los poderes y en la autonomía técnica de las instituciones financieras y economicas, pero cuando las decisiones se concentran en el Poder Ejecutivo aumenta la incertidumbre económica, la centralización siempre es nociva.
Las economías exitosas combinan liderazgo político con instituciones fuertes e independientes. Cuando las decisiones dependen solo de criterios políticos, ideoloógicos o personales, se cae la confianza de los inversionistas.
Lo que permea en los gobiernos de morena -federal y estatales- es la improvización de funcionarios gracias a que son nombrados por lealtad partidista, la mayoria sin capacidad administrativa debilitando con ello los órganos técnicos y aplicando políticas públicas mal diseñadas y ejecutadas. La falta de capacidad administrativa reduce la eficiencia y afecta el crecimiento económico.
México enfrenta un momento clave para fortalecer sus instituciones, la seguridad jurídica y la capacidad de respuesta del gobierno, si no se actúa en ese sentido, crecerá el riesgo de prolongar el bajo crecimiento.
México requiere que su gobierno concentre sus fortalezas para enfrentar los desafios economicos y sociales actuales, hacer a un lado la obsesión de construir una supuesta perpetuidad en el poder. El tiempo es el recurso mas escaso, quienes tienen la oportunidad de tomar decisiones hoy deben concentrarse en lo esencial, conscientes de que la historia es la única que coloca a cada quien en el lugar que le corresponde.
Catarsis
Por: Felipe CorreaRemesas: el salvavidas económico que exhibe la fragilidad de MéxicoLas remesas continúan confirmando una realidad incómoda para...