El mensaje de Esteban y las señales rumbo a 2027.
Juvenal Rosales Flores
Acontecer Político
El cuarto informe del gobernador Esteban Villegas Villarreal llegó en un momento que difícilmente puede considerarse casual, fue previó al 10 de septiembre, día en que inició formalmente el proceso electoral rumbo a 2027 para la elección de diputados federales y, en las próximas semanas, para diputados locales; por lo que podemos considerarlo un “banderazo de salida”.
En este contexto, el mandatario estatal decidió no hacer un discurso tradicionalmente partidista. No habló de colores, no repartió culpas y tampoco convirtió el espacio en una confrontación directa con sus adversarios. Hizo algo más interesante: habló de México, de Durango, de unidad y de futuro.
“Hoy no quiero hablarles de nuestras diferencias”, dijo. Y enseguida puso sobre la mesa una de las frases que más lecturas políticas puede generar: “Ninguna ideología debe de ser más importante que nuestra patria”. Para algunos será solamente una apelación a la unidad nacional; para otros, una señal de que el gobernador quiere colocar su proyecto por encima de la polarización que dominará buena parte de la contienda de 2027.
Pero hubo otra frase todavía más interesante: “Nadie viene a salvar a México”. ¿Mensaje entre líneas para Morena? Difícilmente puede sostenerse como un ataque directo, porque Esteban nunca pronunció el nombre del partido. Sin embargo, en política las palabras importan tanto como el contexto en el que se pronuncian. Y decir que nadie viene a salvar al país, precisamente cuando comienza el reloj electoral, puede leerse como una advertencia contra la idea de que un partido, un gobierno o un liderazgo tenga el monopolio de la solución nacional.
La frase adquiere mayor fuerza cuando se junta con otra: “México es más grande que nosotros, nuestros cargos, que los partidos”. Ahí está probablemente la verdadera intención. El gobernador intenta colocarse en un terreno político donde la discusión no sea PRI contra Morena, ni oposición contra gobierno, sino quién tiene capacidad para construir el futuro de Durango.
Esta es una estrategia discursiva inteligente porque le permite hablarles a priistas, panistas, ciudadanos sin partido e incluso a sectores que no necesariamente comparten su origen político. Y luego vino Durango. “Aquí está Durango, aquí está su gente, aquí está nuestro talento, aquí está su historia, aquí está su fuerza”. Elmandatario estatal regresó una y otra vez a la identidad local, como si quisiera dejar claro que, frente a lo que venga desde la Ciudad de México, Durango también tiene voz, historia y proyecto propio.
El mensaje fue más allá de “hemos hecho”. Esteban dijo: “Nuestro mejor momento está frente a nosotros”. Esa frase no suena a un gobernador que esté cerrando una etapa; suena a alguien que quiere conducir la conversación política hacia lo que sigue. No habló de despedidas. Habló de futuro. Y en política, cuando alguien habla de futuro a cuatro años de haber llegado al gobierno, conviene escuchar con atención.
También llamó la atención el escenario y sus invitados. La presencia de “Alito”Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, tenía un peso evidente. No solamente por el cargo que ocupa, sino porque su presencia manda una señal de respaldo e interlocución con el gobernador duranguense en el momento en que el priismo nacional comienza a preparar la batalla de 2027.
Pero la fotografía política no terminó ahí. La presencia de señora Lety Herrera Ale, exalcaldesa de Gómez Palacio, tampoco es menor, porque aún conserva peso político en La Laguna y su aparición en un evento de esta naturaleza recuerda que cualquier proyecto electoral que aspire a competir seriamente en Durango tendrá que mirar hacia aquella región. La Laguna no se gana con discursos desde la capital; se gana con estructura, liderazgo y presencia territorial. Por los que habrá algunas personas que Lerdo que se puedan sientan ofendidos.
Apareció también Jorge Herrera Caldera, el único exgobernador presente. Su presencia merece una lectura cuidadosa. No sería responsable convertir una fotografía en una alianza política ni hablar de una reconciliación sin mayores elementos. Pero sí puede verse como una señal de inclusión de una generación anterior del priismo duranguense. Y resulta particularmente interesante porque Esteban ha venido construyendo una narrativa en la que las diferencias internas deben quedar por debajo de un proyecto común.
Ahí encaja otra frase del gobernador: “México es más grande que nuestros nombres”. Una expresión que puede tener lectura nacional, pero también local. En Durango, donde el priismo ha tenido históricamente grupos, liderazgos y etapas distintas, decir que el proyecto debe ser más grande que los nombres puede ser también una manera elegante de convocar a todos a la mesa sin tener que hablar de viejas diferencias.
Y mientras las fotografías comenzaban a circular, afuera del recinto comenzaba oficialmente otra película: la de 2027. Morena llegará a la contienda con el peso del poder federal y con la intención de ampliar su presencia en Durango. El PRI y PAN tendrán que defender territorios y construir una narrativa capaz de competir con la marca nacional de la Cuarta Transformación.
Por eso quizá la frase “nadie viene a salvar a México” sea una de las más importantes de todo el discurso. No porque sea explícitamente contra Morena, sino porque plantea una premisa política diferente: Durango no debe esperar que alguien de fuera venga a resolver su futuro. El mensaje puede traducirse, entre líneas, en algo muy sencillo; el destino del estado se decide aquí y no solamente en Palacio Nacional, en los comités nacionales o en las dirigencias partidistas.
El cuarto informe, entonces, terminó siendo algo más que un balance administrativo. Fue una fotografía del presente y, al mismo tiempo, una primera pincelada del escenario que viene. No habló de candidatos, pero habló de futuro; no habló directamente de Morena, pero habló de ideologías; no habló de alianzas, pero reunió a figuras de distintos momentos del priismo. Y cuando un gobernador dice que “nuestro mejor momento está frente a nosotros”, en el inicio mismo del calendario electoral, sería ingenuo pensar que solamente está hablando del pasado.