POR: LILY ORTIZ
“Tenemos memoria, tenemos futuro”.
El slogan del cuarto informe de gobierno de Esteban Villegas terminó teniendo sentido más allá de una frase de campaña, durante su discurso, el gobernador hizo justamente eso: mirar hacia atrás para recordar cómo recibió Durango, hacer un balance de lo construido en cuatro años y, al mismo tiempo, poner sobre la mesa lo que viene para los dos últimos años de su administración.
Y quizá ahí está la parte más importante de este cuarto informe, ciertamente ya no se trata solamente de hablar de un gobierno que llegó y comenzó a trabajar, sino de un gobierno que empieza a definir cuál será su legado.
Cuatro años permiten hacer un balance con mayor perspectiva. Hay resultados que están en los números y otros que empiezan a verse en obras que tendrán efectos durante muchos años.
Más de 65 mil mujeres cuentan hoy con la Tarjeta Madre y más de 20 mil familias han recibido apoyos para mejorar sus viviendas, estos son programas que tienen una característica importante: buscan atender necesidades concretas de las familias y, particularmente, de las mujeres.
En salud, la Ruta de la Salud representa también una política que va más allá de una cifra; llevar servicios médicos a comunidades alejadas significa acercar el gobierno a quienes históricamente han tenido mayores dificultades para acceder a ellos.
En educación, el avance señalado por el gobierno fue el pasar del lugar 24 al grupo de los primeros diez en aprovechamiento educativo; habla de un área donde los resultados no pueden medirse de un día para otro, pero donde cualquier avance merece ser observado y, sobre todo, sostenido.
Y después están las obras que buscan resolver problemas estructurales.
La Presa Tunal II es, sin duda, uno de los proyectos que pueden definir el futuro de Durango; la inversión estimada de 5 mil 913 millones de pesos y la proyección de garantizar agua potable para alrededor de 350 mil habitantes durante los próximos 50 años colocan al agua como uno de los principales legados de esta administración.
Un proyecto de esa dimensión no solamente habla de agua para las familias; también habla de posibilidades de crecimiento urbano, desarrollo económico y certidumbre para las siguientes generaciones. A ello se suman Agua Saludable para La Laguna y más de 300 obras de agua y drenaje en los 39 municipios.
En materia económica también hay una apuesta de largo plazo; los 57 mil 600 millones de pesos comprometidos por 41 empresas y la expectativa de hasta 40 mil empleos directos muestran una estrategia para colocar a Durango en el mapa de la inversión.
Pero aquí también estará una de las tareas de los próximos dos años: consolidar lo anunciado, acompañar a las empresas que ya llegaron y conseguir que las inversiones se traduzcan en empleos permanentes y mejores oportunidades para los duranguenses.
El campo también forma parte de esta fotografía; el presupuesto estatal pasó de 225 a 550 millones de pesos, mientras productores y comunidades participan en nuevas estrategias relacionadas con la captación de carbono.
Y entonces aparece una palabra que atravesó mayormente el discurso: futuro.
A Esteban Villegas le quedan dos años de gobierno; dos años para concluir proyectos, consolidar inversiones, mantener los avances en salud y educación y dejar encaminadas aquellas obras que trascienden los tiempos políticos.
También serán dos años para demostrar que lo construido puede mantenerse más allá de 2028.
Porque el verdadero legado de un gobierno debe de quedarse en una presa que funciona, en una familia que tiene agua, en un joven que encuentra una oportunidad laboral en su estado, en una comunidad que recibe atención médica, en un productor que puede seguir trabajando su tierra y en una mujer que encuentra respaldo para mejorar las condiciones de su hogar.
El cuarto informe pudiera
leerse como un punto de transición; es decir, la primera mitad de la administración ya es historia. Ahora comienza la etapa en la que cada proyecto deberá consolidarse y cada promesa tendrá que convertirse en resultado.
“Tenemos memoria, tenemos futuro”, dijo el gobernador.
La memoria permite reconocer lo que se ha hecho. El futuro por tanto, obliga a mirar lo que todavía falta.
Y entre ambos está el reto de estos dos años: convertir los resultados de hoy en un legado que permanezca cuando este gobierno ya no esté.
