Máxima pena a abusadores de niñas y niños
Por: Lily Ortiz
En un mundo donde la prioridad no sea salva guardar a nuestras niñas y niños, sino todo lo contrario, donde se les maltrate de todas las maneras, estamos verdaderamente mal y fuera de toda acción de empatía.
Apenas días atrás lamentábamos y condenábamos el asesinato de la pequeña Camila, quien a los pocos 8 años de edad fue asesinada de la manera más atroz, no puedo ni imaginar lo que una niña de tan pocos años tuvo que pasar, esos minutos, esos segundos de sufrimientos, de impotencia, de no saber que estaba pasando y únicamente tener la seguridad de qué su vida estaba en peligro.
Justificada o no el actuar de los Guerrerenses al hacer justicia por su propia mano al ver el nulo actuar inmediato de las autoridades, y enardecidos golpear hasta la muerte a una de los probables responsables; para algunos podrá ser exagerado su acción, para otros justa, lo cierto es que no deja de ser una tragedia para ambas familias.
En Durango, narrábamos el fallecimiento de una bebé de tan solo dos años de edad, con esa inocencia, esa carita llena de ilusiones y de conocer el mundo, esos deseos que fueron arrebatados de la manera más vil.
La pequeña Madelaine fue brutalmente golpeada, presuntamente también agredida sexualmente por su padrastro y muy probablemente señalan las autoridades estos hechos encubrimos por su madre, por la persona que estaba obligada a protegerla, a ser su lugar seguro, lamentablemente fue el más inseguro y el más cruel para ella.
Lo que se sabe de este caso es que tanto el padrastro como la madre de la menor están ya detenidos y se llevan a cabo las investigaciones correspondientes. Y es aquí quienes piden la pena máxima para ambos, y surge el debate si es necesario o no la pena de muerte como castigo o si es suficiente que pasen en el mejor de los casos, algunas décadas privados de su libertad, sin ningún tipo de beneficio dentro de prisión y mucho menos salir en unos años por un acuerdo o buen comportamiento. Sino que sea en la cárcel donde pasen sus últimos años de vida.
En mi postura muy personal, con toda seguridad les diré que se les debe de dar la pena máxima, que pasen el resto de su vida en prisión, donde sabemos que nada ya regresará a la vida a Madelaine, pero por lo menos como sociedad se sentirá un poco de justicia para esta pequeña y de muchas niñas y niños que han sido asesinados a manos de personas sin escrúpulos.
El abuso sexual en niños y niñas no deben nunca dejar de sorprendernos e indignarnos, debemos condenarlo y señalarlo, la violencia física tampoco debe de ser permitida ni como corrección ni de ningún tipo.
Los niños y las niñas vinieron a este mundo para hacerlo mejor y eso solo depende de nosotros los adultos de cómo se educa, de cómo se muestra la vida a través de estos pequeños ojos que muchas veces siguen nuestros pasos.
No debemos normalizar una violencia hacia quienes hoy necesitan más nuestra protección, a quienes son vulnerables ante este mundo que parece ser se ha ensañado con ellos.
Tenemos que entender y repetirnos una y otra vez que las niñas y niños no se tocan de ninguna manera, ni física, ni sexual, ni psicológica, ni moral; cuando se logre realmente entender, ese día vamos a trascender como sociedad, a ser mejores seres humanos. Sino podemos como sociedad proteger a lo que más se quiere, entonces les hemos fallado a todos esos niños y niñas que hoy dependen de nosotros y le seguimos fallando a todo ellos y a los que hoy ya no están en este mundo terrenal.
#JusticiaparaMadelaine
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