Por Jorge Anima
Tania Hernández Maldonado: hacia la transparencia y profesionalización del Poder Judicial en Durango
La justicia en Durango —y en México— atraviesa un momento histórico de transformación. Y es urgente: de acuerdo con cifras del INEGI, en el país el 90 % de los delitos no se castigan, pues ni siquiera llegan a denunciarse. Este dato refleja no solo una crisis de seguridad, sino también de confianza en las instituciones judiciales.
A nivel nacional, la reforma al Poder Judicial ha buscado fortalecer la autonomía de jueces y magistrados, profesionalizar la carrera judicial y hacer más eficientes los tribunales. Sin embargo, la demanda ciudadana sigue siendo la misma: transparencia y resultados.
En este contexto, Durango abre un nuevo capítulo con la creación del Órgano de Administración Judicial, un espacio colegiado que representa una oportunidad única para dar un salto de gigante hacia adelante en la impartición de justicia. La diferencia es sustancial: no se trata de una cuota de poder, sino de un modelo de administración moderna y colegiada que promete un cambio de fondo en el sistema judicial.
La llegada de la maestra en administración Tania Julieta Hernández Maldonado quién es presidenta de dicho órgano marca un hito en esta ruta. Sus primeras declaraciones revelan claridad y realismo: entiende que su gestión al frente del órgano debe centrarse en el uso transparente de los recursos, la eficiencia judicial y el fortalecimiento de la autonomía. Ha dejado claro que el camino será el de la transparencia, el orden y la administración moderna. Con una sólida experiencia en la administración pública y sin señalamientos en su trayectoria, la presidenta se perfila como una figura clave en este parteaguas para la justicia duranguense.
La puesta en marcha de este órgano colegiado no solo será un pilar de la administración de justicia, sino también de la confianza ciudadana. Porque cuando la justicia se transforma, no lo hace únicamente una institución: lo hace un pueblo que empieza a creer que sus derechos serán respetados y que la ley puede ser un instrumento de equidad y verdad.
Durango enfrenta un momento crucial. Si este órgano cumple con su misión, se consolidará una justicia más cercana y confiable, piedra angular de toda democracia. Porque la justicia no solo transforma a las instituciones: transforma a los pueblos y da voz a quienes por años han sido ignorados.
La llave está hoy en el Órgano de Administración Judicial del estado de Durango. Y en el liderazgo de su magistrada, Tania Hernández Maldonado, quien puede convertir la anhelada justicia que se lee y se escucha esperanza en una realidad de la vida cotidiana.
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