Por Eduardo Serrano
La 4T y sus aliados buscarán, a toda costa, que la reforma electoral propuesta por la presidenta Sheinbaum, pueda entrar en vigor para el proceso electoral de 2027. La imperiosa necesidad de mantener la mayoría en la Cámara de Diputados y en los Congresos Locales que habrán de disputarse, parece ser la razón de tal urgencia, pues en el mapa geopolítico de América Latina, Estados Unidos ha tomado un papel relevante, que puede echar por tierra el avance de los gobiernos de izquierda. El Ambiente Político para la Cuarta Transformación atraviesa por momentos decisivos, de ahí que Adan Augusto López y Ricardo Monreal, coordinadores parlamentarios de MORENA en el Senado y en San Lázaro, respectivamente, se hayan reunido con Sheinbaum para pisarle al acelerador de dicha reforma.
Para la oposición, la Reforma Electoral de la 4T, solo los representa a ellos y no a todos los mexicanos. La panista Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara Baja, asegura que una reforma que solo incluya el punto de vista de la mayoría, dejaría fuera al 46% de los mexicanos que no votaron por ellos, ya que los partidos que integran la coalición gubernamental, solo representan al 54% de los votantes en el país. Desde luego, cualquier reforma, debe ir encaminada a avanzar en nuestra democracia, sin embargo, para López Rabadán, en la propuesta de la 4T no hay altura de miras, hay retroceso y esto, en su conjunto, podría significar una tragedia para México.
A decir del diputado federal priísta, Arturo Yáñez Cuéllar, lo que quiere hacer el oficialismo, al pretender que desaparezcan los órganos electorales locales y eliminar el financiamiento público a los partidos políticos, es propinarle un golpe a la democracia de nuestro país. Yañez Cuéllar denunció que MORENA se está confeccionando un “traje a la medida”, para perpetuarse en el poder, al promover una “peligrosa iniciativa” con los mismos cortes y trazos de lo que se hizo en Venezuela, nación que ha sufrido los efectos de la dictadura chavista, régimen que, dicho sea de paso, han defendido los cuatroteístas, quienes han manifestado su indignación a partir del “secuestro” de Nicolás Maduro por parte del Gobierno de EEUU.
El tema no es fácil. Por un lado, la 4T tiene los votos necesarios para impulsar dicha reforma y puede hacer que “pase” por los congresos locales sin mayor problema. Sin embargo, por otro lado, la presión de su homólogo de los Estados Unidos, es mucha. Para fines del Tratado de Libre Comercio, no le ha gustado a nuestro vecino del Norte, la serie de reformas que han promovido en la 4T y hasta el momento, las amenazas que ha hecho Trump a otros países, las ha cumplido, incluyendo la intervención militar en territorio, tal y como lo hizo en Venezuela, solo que en la lista de naciones a las que “les ha cantado un tiro”, el que sigue es México. Por eso, habiendo otras prioridades, y viendo como están las condiciones, ¿para qué tanta urgencia en la dichosa reforma electoral?
