Andy en caída libre
Por Eduardo Serrano
Apenas lo anunció, y las redes sociales estallaron de inmediato. Se sabía de antemano que, tarde o temprano, Andy López Beltrán dejaría la titularidad de la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA, pero aún así, sorprendió la carta que este “gran liderazgo”, envió a la presidenta de dicho comité, Ariadna Montiel, para informarle a ella y a la militancia morenista, que había decidido separarse del “encargo” que tantas y tantas satisfacciones le ha brindado… ¡a la oposición! La realidad es que los resultados electorales que entregó durante su gestión, fueron mediocres, tanto en lo cuantitativo, como en lo cualitativo. El Ambiente Político que gira alrededor del hijo del expresidente, era insostenible, aunque se pretenda mandar el mensaje de que, con su renuncia, “dejará un gran vacío”.
En realidad, Andy estaba encargado de los comicios de Coahuila, tal como lo estuvo de las elecciones de nuestra entidad en 2025, que particularmente para él, fueron desastrosas. Y es que, cuando Andy les dijo: “¡Yo me encargo de Durango, déjenmelo a mi!”, morenistas y adversarios pensaron que habían soltado a la fiera de la 4T; al carismático heredero del tabasqueño; al mero chipocludo del 2do piso de la Transformación; y pues no. En lugar de esa fiera carismática y chipocluda, llegó un tipo gris, de actitud pedante, cuyo único parecido con su padre, es el nombre y el apellido paterno. Andy ha destacado más por sus cuestionadas incorporaciones a las filas de MORENA, por su lujoso viaje a Japón y su costoso estilo de vida, que por ser un verdadero liderazgo apegado a los principios de austeridad. Sin embargo, su separación del encargo, asegura, fue un “acto de congruencia”.
Las críticas y especulaciones en este caso, fueron más alarmantes que aquella vez que con voz potente, exigió que ya no le llamaran “Andy”, poniendo a temblar a medio mundo. Resulta que él mismo señaló que buscará contender por una diputación federal, por la vía de “elección popular”, en el VI distrito de Tabasco, y hasta detalló los municipios que comprende. De hecho, Jesús Selván, líder tabasqueño de Morena, aseguró que Andy, aún está a tiempo de modificar su domicilio oficial, para cumplir con los requisitos que marca la ley, es decir, el “arma secreta” para detener a la derecha conservadora, ni siquiera cumple con lo más elemental, de ahí que se especule que lo único que quiere, es el “fuero”, ante la amenaza persecución yanqui. Por eso Lilly Téllez lo ha llamado “candidato de la barredora”, en clara alusión a sus supuestos nexos con aquella organización criminal.
A pesar de que Andy mostró su “balance de los logros y avances” en menos de dos años de “intenso trabajo”, resaltando la afiliación en 10 millones de nuevos militantes y la credencialización a cerca de 7 millones de los nuevos afiliados en el país, su renuncia tiene todo el sello de Palacio Nacional, puesto que Andy va en caída libre. Por increíble que parezca, llegó a ser uno de los presidenciables; después, se mencionó como uno de los aspirantes a la gubernatura de Tabasco, y ahora, levanta la mano por una diputación federal, con aroma a fuero. Sin embargo, como van las cosas, a lo mucho le darán una regiduría, y en un descuido, nuestro carismático amigo…ni a representante de casilla llega.