Marina del Pilar: hablando de mujeres y traiciones
Por Eduardo Serrano
La única constante entorno al caso de Marina del Pilar, gobernadora de Baja California, es la incongruencia. A partir de los audios filtrados donde se le escucha conversando con presuntos agentes o intermediarios de agencias de seguridad estadunidense, para ofrecerles información generada en las mesas de seguridad del estado que gobierna -de las cuales, obviamente, ella forma parte-, con la finalidad de negociar acuerdos tras su situación migratoria, la morenista se sacó de la manga, un verdadero “parote”, pues asegura que su antecesor, Jaime Bonilla, le tendió una trampa, ¡sí!, ¡una trampa maldita! En sus enredos, no solo no desmiente el contenido de esos audios, sino que, curándose en salud, señala que “vendrán más fragmentos” en breve.
Marina del Pilar asegura que jamás traicionaría a nuestra patria, que nunca entregaría información que comprometa la seguridad nacional, sin embargo, ella misma confirma que sí se reunió con esos agentes gringos, luego, entonces, ¿no es de algo parecido, de lo que están culpando a Maru Campos? Ya no solo estamos hablando de mujeres y traiciones, también de una aplicación selectiva de la justicia. Solo que entre tanta incongruencia, a Marina se le está haciendo bolas el engrudo. El exgobernador Jaime Bonilla, negó rotundamente, haber participado en reuniones, o haber sido parte de algún tipo de acercamiento de la mandataria con agentes de Estados Unidos, es más, dijo que ni siquiera tiene su número de “whatsapp”, motivo por el cual, le exigió a del Pilar, que aclare todo ese enredo.
Quienes han salido en su defensa, están enredando más las cosas, quizás, con absoluta premeditación. Tal es el caso del vocero de la bancada de MORENA en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, quien se va por la tangente, al manifestar que los audios de la conversación entre Marina del Pilar y los otros “sujetos”, fueron obtenidos de forma ilegal, y contribuyen a una narrativa que favorece a la oposición, que no tiene apoyo electoral, y únicamente busca, a toda costa, sacar raja política de donde le sea posible. Pero volvemos a lo mismo, tampoco el vocero morenista desmiente la autenticidad de esos audios, y no solo eso, exculpa a la de Baja California, de lo mismo que sentencia a la de Chihuahua, ese enredo, de verdad, es digno de una composición de Martín Urieta.
Pero, ¿qué de raro tiene?, si se han quitado la camisa por el buen amigo Rocha Moya, ¿por qué no habrían de darle el paso a la Reyna de Baja California? Al gobierno federal y a los involucrados en todo este drama, se les agota el tiempo para dar respuesta a los señalamientos de las autoridades estadunidenses. Urge que se aclare todo lo que ha puesto en entredicho la conducción del Estado Mexicano, y su relación con organizaciones delictivas. No se trata el pleito entre Marina del Pilar y Jaime Bonilla, Acá entre nos, va más allá de un problema doméstico cuatroteísta, dado que involucra temas de seguridad nacional y de interés internacional.