Cuando AMLO tiene que salir por “Andy”.
Juvenal Rosales Flores
Acontecer Político
El expresidente de México Andrés Manuel López Obrador reapareció públicamente este miércoles desde Palenque, y aunque su mensaje estuvo centrado formalmente en la presentación de su nuevo libro “Pueblo” y en hablar de su retiro, el contexto político hizo inevitable que su regreso fuera leído también a la luz de la polémica que rodea a su hijo Andrés Manuel López Beltrán.
Y es que Andy vuelve a estar en el centro de la conversación nacional justo cuando el calendario político comienza a acercarse a 2027. No es un personaje cualquiera dentro de Morena, fue secretario de Organización del partido y ha sido mencionado como aspirante a una diputación por Tabasco. Sus recorridos políticos ya provocaron denuncias por presuntos actos anticipados de campaña, mientras él ha rechazado que esté haciendo campaña.
Ahora aparece un ingrediente mucho más delicado en un reporte de The New York Times, retomado por medios mexicanos, señaló que dos agencias estadounidenses estarían revisando señalamientos relacionados con presuntos vínculos de López Beltrán con el crimen organizado y el llamado huachicol fiscal.
Hasta ahora, las autoridades mexicanas han negado tener conocimiento de una investigación formal contra Andy. La fiscal general Ernestina Godoy también ha rechazado que exista una orden de aprehensión en su contra. Claudia Sheinbaum también ha salido al paso y cuestionó públicamente el reportaje y sostuvo que no existe una investigación formal confirmada contra López Beltrán. Su postura ha sido que la cancelación de la visa estadounidense y los señalamientos alrededor del hijo del expresidente no constituyen, por sí mismos, prueba de un delito.
Pero en política, y particularmente cuando se acerca una elección, los tiempos importan, la polémica sobre Andy llega precisamente cuando su nombre comienza a moverse en Tabasco y cuando Morena tendrá que definir candidaturas para la elección de 2027.
¿Qué pasará si las autoridades estadounidenses aportan nuevos elementos o si las versiones periodísticas terminan convirtiéndose en investigaciones formales? Nadie puede afirmar hoy que eso vaya a ocurrir, pero tampoco sería prudente ignorar que el tema ya cruzó la frontera política mexicana.
Conforme vaya tomando forma el proceso electoral de 2027, cualquier información oficial proveniente de Estados Unidos podría adquirir una dimensión política mayor. No necesariamente porque determine una candidatura, sino porque cada nuevo dato sería utilizado por oficialismo y oposición para reforzar sus respectivas narrativas.
De hecho, el PRI ya convirtió el caso en un asunto político, Alejandro Moreno,dirigente nacional del PRI ha cuestionado públicamente las aspiraciones de Andy y ha señalado que existen señalamientos que deben aclararse; también advirtió que, si López Beltrán llega a la Cámara de Diputados, los legisladores priistas mantendrían una vigilancia constante sobre su actuación.
Incluso, el senador priista Rolando Zapata declaró recientemente que, desde su perspectiva, sería cuestión de tiempo para conocer mayores elementos respecto de las investigaciones que, según él, continúan en Estados Unidos. Es importante subrayarlo: se trata de la postura de un dirigente opositor, no de una confirmación oficial estadounidense.
Mientras la oposición exige explicaciones, Morena cierra filas y presenta el tema como un posible episodio de injerencia extranjera. Esa diferencia de lecturas garantiza que Andy seguirá siendo noticia, al menos mientras no exista una explicación definitiva sobre el retiro de su visa y sobre los señalamientos que han circulado en torno a su nombre.
Pero hay algo que llama particularmente la atención, el regreso de AMLO al escenario público. El expresidente insistió en su retiro y aseguró estar contento y feliz en esta nueva etapa, pero también habló de soberanía nacional y cuestionó aspectos de Estados Unidos. Aunque no se refirió directamente al reportaje sobre su hijo, el momento de su reaparición difícilmente podía pasar desapercibido.
Porque cuando un expresidente con el peso político de López Obrador vuelve a hablar justo cuando uno de sus hijos enfrenta una fuerte presión mediática y política, inevitablemente vuelve a colocarse sobre la mesa la vieja pregunta sobre cuánto pesa todavía su figura dentro de Morena. Él mismo ha dicho que no es jefe máximo ni está detrás de las decisiones del movimiento, pero su voz sigue teniendo un enorme impacto político.
Lo que viene será interesante; 2027 todavía parece lejano y conforme avance el proceso electoral, los reflectores estarán puestos no solamente en las candidaturas, sino también en los expedientes, investigaciones, denuncias y explicaciones que puedan surgir alrededor de quienes pretendan aparecer en las boletas.
Andy López Beltrán tendrá que enfrentar ese escenario político y mediático. Y si en los próximos meses las autoridades de Estados Unidos llegaran a presentar información oficial o nuevas acciones relacionadas con los señalamientos que hoy circulan, el asunto podría tomar otra dimensión.