La contienda por la capital se calienta
Juvenal Rosales Flores
Acontecer Político
El proceso electoral en Durango avanza a toda marcha y con cada día que pasa, la contienda por la presidencia municipal de la capital se vuelve más intensa. En las últimas horas, se han registrado solo dos candidatos, Francisco “Pancho” Franco Soler por Movimiento Ciudadano y José Ramón Enríquez Herrera por la alianza Morena-PVEM-PT.
La postulación de Pancho Franco no fue sorpresiva, pero sí significativa. Tras la salida de Martín Vivanco de la contienda, el partido naranja apostó por un perfil con experiencia política y cercanía con Jorge Álvarez Máynez. Como coordinador político de MC en la Cámara de Diputados, “Pancho” llega con el reto de consolidar la presencia de su partido en un estado donde aún lucha por ser competitivo.
Por otro lado, el regreso de José Ramón Enríquez a la boleta electoral es un recordatorio de que Morena sigue en busca de recuperar el terreno perdido en Durango. Su candidatura se oficializó sin la presencia del dirigente estatal del Partido Verde, Gerardo Villarreal, quien tenía compromisos en la Ciudad de México; así como Gonzalo Yáñez.
Mientras tanto, el gobernador Esteban Villegas y el alcalde Toño Ochoa aprovecharon la inauguración del Hospital del Niño 460 para enviar un mensaje político contundente. Sin mencionar nombres, Villegas afirmó que “la era de las primeras piedras ha terminado”, una clara alusión al trienio de Enríquez Herrera, cuando varias obras fueron anunciadas, pero pocas se concretaron.
La frase del gobernador no fue casualidad. Es un recordatorio de que la actual administración estatal busca contrastarse con la gestión de Morena en la capital y reforzar la imagen de Toño Ochoa como un alcalde con resultados tangibles. Un mensaje oportuno, considerando que mañana Ochoa se registrará oficialmente como candidato de la alianza PRI-PAN-PRD en busca de la reelección.
El escenario político en Durango se está configurando para una contienda de tres frentes. Movimiento Ciudadano con Pancho Franco, Morena y sus aliados con Enríquez Herrera, y la alianza PRI-PAN con Toño Ochoa. Cada uno de ellos representa proyectos distintos y estrategias políticas que se pondrán a prueba en los próximos meses.
Las campañas arrancarán formalmente el 9 de abril, pero desde ahora las señales son claras, ya que se visualiza que será una batalla intensa, donde la narrativa de cada candidato jugará un papel fundamental. ¿Quién logrará conectar mejor con la ciudadanía? ¿Pesará más la estructura partidista o la imagen personal?
Morena llega con la ventaja de tener el gobierno federal a su favor y una base de simpatizantes sólida. Sin embargo, las fracturas internas y el desgaste de su candidato pueden ser un obstáculo. Enríquez Herrera ha pasado por varias plataformas políticas y esa volatilidad podría jugarle en contra.
La alianza PRI-PAN apuesta por la continuidad con Toño Ochoa, quien, a diferencia de sus adversarios, ya gobierna la ciudad y puede presentar resultados concretos. Sin embargo, la reelección no siempre es sencilla, y dependerá de su capacidad para convencer a los ciudadanos de que merece otros tres años.
Movimiento Ciudadano, por su parte, juega el rol de la “tercera vía”, pero su desafío es mayor. Si bien ha crecido en otras partes del país, en Durango aún necesita consolidarse como una opción real de gobierno. Pancho Franco tendrá que demostrar que su candidatura no es solo un intento de posicionar al partido, sino un proyecto serio para la ciudad.
Además de la batalla por la capital, no hay que perder de vista la elección en el resto de los ayuntamientos del estado, donde cada partido intentará ampliar su presencia territorial. En municipios clave, las negociaciones y las alianzas locales podrían marcar la diferencia.
A medida que se acerque el inicio de las campañas, veremos un mayor nivel de confrontación y una lucha feroz por el control del discurso público. La guerra sucia, los golpes mediáticos y las estrategias digitales jugarán un papel determinante.
Otro factor que no debe ignorarse es la relación de cada candidato con el gobierno estatal y federal. Esteban Villegas ha mostrado su apoyo a Toño Ochoa, mientras que el respaldo de Palacio Nacional a Enríquez Herrera aún genera dudas. En cuanto a Pancho Franco, su fortaleza dependerá de qué tanto Movimiento Ciudadano logre posicionarse en el electorado joven y urbano.
Con los registros en marcha y las campañas a la vuelta de la esquina, los ciudadanos tendrán la oportunidad de evaluar propuestas y trayectorias. Durango se encuentra en un momento relevante, y el 1 de junio no solo se definirá a un alcalde, sino el rumbo que tomará la capital y el estado en los próximos años.
Las cartas están sobre la mesa, y la lucha por Durango apenas comienza.
La Palabra del Giocondo
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