Ahora sí, Sheinbaum: nomás sus chicharrones truenan
Por Eduardo Serrano
Se acabaron las especulaciones, o más bien, se confirmaron los rumores que circularon hace unos días, acerca de la inminente salida de Luisa María Alcalde, como presidenta nacional de MORENA y la eventual llegada de Ariadna Montiel al cargo. Quien acabó con el chismorreo que se daba en el Ambiente Político, fue la mismísima presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien, tal parece, no le ha gustado como se han cocinado las cosas en el Movimiento de la Cuarta Transformación, motivo por el cual ha optado, como lo hacen los buenos “chicharroneros”, por tomar con su propia mano la cuchara para menearle al cazo de la 4T, con la esperanza de que se vaya sancochando el resultado de 2027, cuyo pedido consta de 17 kgs. de gubernaturas, 30 órdenes de congresos locales y una orden especial de diputados federales.
Sheinbaum realizó un primer movimiento que soltó el hervor al interior del cazo morenista. Sacó a Citlalli Hernández de la titularidad de la Secretaría de las Mujeres, para enviarla a presidir la Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas de MORENA. En efecto, la combinación con las tortillas del Partido del Trabajo y la salsa del Verde, no se encuentra en su mejor momento, debido a las complicaciones en el diálogo, durante las negociaciones de las iniciativas de reforma enviadas desde Palacio Nacional, donde Luisa María quedó notoriamente rebasada, a tal grado que, los dirigentes de los “partidos aliados”, tronaron sus chicharrones por la falta de oficio político de Alcalde Luján. Los rumores de su caída, no tardaron en servirse como tacos de longaniza en los pasillos del Ambiente Político.
La ex secretaria del Trabajo y de Gobernación en el sexenio pasado, quiso bajarle unos kilos de yescas al mantecoso rumor, afirmando que solo dejaría el cargo, si la presidenta Sheinbaum la invitaba a formar parte de su Gabinete. Durante la Mañanera, la mandamás nacional anunció que, efectivamente, le había hecho tal invitación. Sin embargo, sorprendió que no fue a las carnitas del Gabinete de primer nivel, sino a la moronga de la Consejería Jurídica. Desde luego, la presidenta Sheinbaum explicó todas las propiedades que tiene ese platillo del gabinete ampliado, abundante en hierro, zinc, potasio y magnesio, pero, reiteró que quien busque algún cargo de elección popular, deberá dejar su posición en el Gobierno Federal, por lo que se infiere que al invitar a Luisa María, prácticamente, le está haciendo “manita de puerco» a sus aspiraciones para el 2027.
Evidentemente, no es un premio al desempeño de Alcalde Luján, -quien por cierto, horas más tarde aceptó públicamente la invitación presidencial-, sino un movimiento estratégico de Sheinbaum, para que las carnitas del año que entra, no le queden arrebatadas por la derecha, por Calderón, Peña o de plano, por alguien de la “Ramos”. De hecho, ya salió el peine del objetivo de la reciente visita de Ariadna Montiel a Durango, cuya gira por varios estados del país, no ha sido como funcionaria federal, sino para dejar en claro que es Claudia Sheinbaum, la presidenta, quien ya está moviendo la cuchara en el cazo, y además, que no haya ninguna duda de que ahora sí… nomás sus chicharrones truenan.