En lo que respecta a la agricultura y a la gandería, los datos son desoladores: Desarrollo Rural
La situación en el ámbito agrícola de Durango se ha vuelto sumamente delicada, ya que el mes de agosto está llegando a su fin sin las lluvias esperadas que son vitales para los cultivos.
Jesús Héctor López Morales, director municipal de Desarrollo Rural, exterenó su preocupación sobre la crítica situación que enfrenta el campo, en el sentido de que el 80 por ciento de los bordos de abrevadero ya no tienen agua otra vez y están secos, además de que hay un fuerte problema con la ganadería.
«En la agricultura el 50 por ciento de la cosecha ya está perdida, totalmente perdida, tanto de avena como de maíz, en lo que es temporal. De las 58 mil hectáreas que tenemos en el municipio, son 18 mil de riego, el resto es de temporal, pero nada más hay 40 mil sembradas, de riego y temporal», lamentó.
La falta de lluvias ha llevado a una situación crítica donde incluso las perspectivas futuras son sombrías. López Morales advirtió que, incluso si llegaran lluvias en los próximos días, las plantas ya no podrán desarrollarse adecuadamente, lo que afectará significativamente la producción de granos y forraje.
Esta problemática afecta ampliamente al municipio en su conjunto, pero la situación se vuelve aún más apremiante en la Sierra, específicamente en la región que abarca desde Otinapa hasta Ignacio Zaragoza.
Ante este panorama adverso, se espera que se destinen recursos extraordinarios para atender la emergencia agrícola. Además, se busca establecer una coordinación eficaz entre los gobiernos estatal y municipal, con el objetivo de maximizar el beneficio para los productores afectados.
Advirtió que la ausencia de lluvias adecuadas pone en riesgo la seguridad alimentaria de la región y la subsistencia de miles de familias que dependen del sector agrícola en Durango.




