A 100 años del mito
Álvaro Sanjuán
El General Francisco Villa nació el 5 de junio de 1878, se hizo leyenda durante la revolución y con su asesinato, el 20 de julio de 1923, nació el mito del hombre nativo de la Coyotada, municipio de San Juan del Río, Durango. Sobre el General Villa, se ha escrito mucho, se seguirá escribiendo y jamás dejará de contarse su vida. Entre otros, el cine, es otro elemento que ha contribuido a hacer más grande la leyenda y el mito del General. Desde nuestro punto de vista, salvo la película “vámonos con Pancho Villa”, el cine mexicano no ha logado plasmar la controvertida personalidad de Villa y su importancia en la Revolución Mexicana.
En este contexto, ayer jueves, se estrenó en un canal de televisión de paga, una serie basada en la vida del General, pensada en exhibirse a 100 años de su asesinato. Con el actor Jorge A. Jiménez, de Zaragoza, Coahuila haciendo el personaje de Villa y Rafael Lara como director, intentan acercarse al hombre y al revolucionario. La serie consta de 10 capítulos, en ella podemos ver pasajes como la de los personajes que dieron la orden de matar al General: Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón. Pero más allá de eso, el porqué de su asesinato. Como si fuera una paradoja o una ironía, Villa no luchó para llegar al poder, en cambio, Carranza, Calles y Obregón sí. El temor de los Generales norteños, siempre fue que Villa nunca llegara a ser presidente de México.
Se puede ver en la serie, “Pancho Villa el centauro del norte” para formarse una opinión y entender, a la figura más importante y polémica de la revolución mexicana. Se puede ver entre otras cosas, en el movimiento armado de 1910 hasta la muerte del General en 1923, que las traiciones fueron el eje central de la Revolución. Carranza, Calles y Obregón se unieron para asesinar a Emiliano Zapata y a Francisco Villa. Después, dichos personajes de la revolución, se traicionaron entre sí y la primera víctima fue carranza. El director de la serie Rafa Lara, intenta hacernos ver los claroscuros de Villa, es decir, al revolucionario y al hombre que vivió el torbellino de las traiciones en este movimiento armado. Álvaro Obregón decía: “Villa nunca tuvo disciplina militar”. Tal vez por eso, en su momento, si hubiera obedecido a Francisco I. Madero, la primera toma de Ciudad Juárez no hubiese sido posible. Pero a Villa no le tenían miedo por carecer de disciplina militar, todo lo contrario, siempre vieron en él, a un enemigo dotado de una inteligencia militar fuera de serie. Cuando le presentaron a Venustiano Carranza, desde ese momento no le tuvo confianza y el tiempo le dio la razón. Quizá por eso un día dijo Villa: “Villa tiene su propia Revolución”. Y hasta el día de su muerte, sus frases y declaraciones incomodaron a los hombres que se apoderaron de la revolución: Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón.
Por supuesto, que la serie está basada en hechos históricos, lo que significa que no todo lo que se cuenta es cierto o mentira. Sin embargo, se puede reflexionar, por ejemplo, que el General no perdió la Revolución en la batalla de Celaya, la verdadera batalla que perdió Villa se llamó: traición. Y hablando del mito del general Villa pronto podremos leer la novela histórica de Gilberto Jiménez: Pancho Villa Presidente. Por cierto, López Obrador ya la está leyendo.

