por Eduardo Rodríguez
Estamos Desunidos Mexicanos.
Hay quienes sostienen sin parpadear que México es un país unido y que lo unen muchas cosas, además del idioma y el territorio. Hay quienes aseguran que aparte del idioma, a México sólo lo une la Virgen de Guadalupe y el gusto por compartir las festividades patrias.
Sin embargo, leí por ahí que México es un país perfectamente identificable por cientos de millones de personas, pero no está integrado como nación y que esa es la razón por la cual algo que sucede en Campeche se queda en Campeche y no se siente en Durango o en Nuevo León.
Hoy menos que nunca.
Con cierta tristeza, nos damos cuenta que la situación de seguridad que vive Sinaloa, el levantamiento en armas de pobladores de comunidades indigenas en Chiapas, las marchas y plantones que realizan las madres buscadoras en Ciudad de México o incluso, como sucede hoy en día, estuviera pasando todo al mismo tiempo… no provocaría realmente una pérdida y un duelo en los estados del norte, ni a la inversa, si la problemática de seguridad se viviera en Coahuila, Tamaulipas y las Bajas, difícilmente las personas de Michoacán y Guerrero estarían preocupadas, a lo mucho, extrañadas por el suceso y con suerte, le darían compartir en redes sociales a la nota.
No más.
Eso se debe a que la integración como país es una asignatura pendiente. No se defiende a México, ni se habla de México en el mismo tono cerca del Rio Suchiate que del Bravo. La integración de México como país va más allá de un grito, un tequila, unos cohetes y los tacos.
¿Siente usted algo por las personas que viven 1,000 km al sur o al norte, depende de dónde se lean estas lineas? ¿Los considera sus hermanos? ¿Estaría dispuesto a vender su patrimonio para salvar el de ellos?
¿Queremos que el país que vivimos sea el que le heredemos a nuestros hijos y nietos?
¿Le parece a usted interesante o posible que México se divida en dos: el del Norte y el del Sur?
Gritamos hace unos días… ¡Viva México! Pero realmente, ¿vive México?
La realidad nos embate todos los días, no podemos pensar en los próximos 20 años porque estamos pensando en cómo sobrevivir el año que esta en curso. ¿Seremos algún día un país integrado? ¿Unido buscando la prosperidad, la paz y las oportunidades para todos?
Hay quienes sostienen que sí, con el optimismo de nuestros deseos. Hay quienes dicen que no, con el pesimismo de la objetividad.
Le puedo decir que hoy más que nunca, nuestro país esta dividido. La brecha crece conforme nos aglomeramos en los dos más grandes grupos que ha conocido nuestro país en su historia reciente, una división más grande que la que estadísticamente se había generado entre “los ricos y pobres”; hoy nos divide todo, e irónicamente todo parte de quien debería unirnos como mexicanos.
El Presidente.
¿Será igual con la próxima Presidenta?
Esperemos que no.
Pero bueno, solo es eso, una esperanza. Porque hoy, la concepción del México que queremos dista mucho del que tenemos. Hoy nuestra tierra no solamente esta dividida por la territorialidad de cada uno de sus estados, sino por la división que se ha alimentado con el discurso oficial: ¿están conmigo o contra mí? Pregona AMLO, al tiempo que lo alimenta.
Si, estamos desunidos mexicanos. Y si algo no cambia de manera abrupta y radical, así seguiremos.
@eduardguezh
Catarsis
Por: Felipe CorreaEstados Unidos lanza ataque mediático en contra de Sinaloa.Con un esquema de boletín informativo el Gobierno de...