Refieren que el conflicto interno de casi 5 meses ya causó demasiado perjuicio a alumnos y padres de familia
A unas semanas de que concluya el semestre, los estudiantes y egresados de la Facultad de Ciencias de la Cultura Física y Deporte (FCCFyD) no han podido tomar sus clases con regularidad; por lo que exigen que se retomen y no generar mayor impacto en la calidad académica.
En conferencia de prensa, Paulina Pulido, estudiante de dicha Facultad y Reina de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), explicó que no se ha podido alcanzar un acuerdo entre los académicos que mantienen un conflicto entre sí desde el mes de enero, y que involucra incluso a la Dirección de la institución.
“Estamos hablando de un año perdido de trabajo y ahora nos toca a nosotros como estudiantes alzar la voz, porque a fin de cuentas somos los únicos perjudicados en esta circunstancia. Cuando estos docentes aún así reciben cierto pago de cierta institución”, manifestó.
Por su parte, Luis Rangel, presidente de la Sociedad de Alumnos de la Facultad, señaló que la dinámica tras el surgimiento de este conflicto ha generado la apertura intermitente de las aulas de la FCCFyD, mermando la calidad académica porque sus estudios son 80 por ciento prácticos y 20 por ciento teóricos. Pero no pueden tener acceso a las aulas.
Arleth Félix, actual reina de la Facultad, dijo que tienen el respaldo del personal administrativo, pero persiste el conflicto entre docentes que ha afectado el 80 por ciento del semestre y ha llevado a alumnos a tomar clases en palapas o espacios inadecuados.
Sobre todo, el impacto se plasma en los estudiantes foráneos que tienen que realizar sus desplazamientos sin oportunidad de tomar sus materia de manera total y adecuada; mientras que los padres de familia siguen realizando el gasto del semestre y de esos traslados.
“Como ellos (docentes) tienen también derecho a lo que es la protesta, nosotros como alumnos respetamos su mes de protesta; entonces perdimos un mes de clases. Ahora nosotros como alumnos tenemos el derecho a la educación”, complementó Paulina Pulido.
Por lo que advirtieron que al existir previamente la convocatoria de alumnos a las clases normales y con los salones abiertos, el docente que no acuda deberá descontárseles de su salario. Pero si no hay respuesta, se acudirá a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para que intervenga.



