POR: LILY ORTIZ
¿Qué viene luego de la aprobación de la Reforma al Poder Judicial?
Aquella propuesta que se presentó en febrero del presente año junto con un paquete de 20 iniciativas entre ellas la reforma al Poder Judicial, hoy a pocos meses ya es una realidad en México, tras su aprobación en la Cámara de Diputados, luego en el Senado y posteriormente en la mayoría de los Congresos Estatales con mucha rapidez, casualmente a menos de tres semanas de que el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, concluya su mandato,
La reforma en mención contempla muchos cambios, pero vamos a enfocarnos en uno de los más polémicos que ha sido la elección popular de 1,600 cargos judiciales entre ministros de la Suprema Corte de Justicia, consejeros del Consejo de la Judicatura Federal, magistrados del Tribunal Electoral Federal, magistrados de circuito y jueces de distrito, elecciones que serían en el 2025 y 2027.
Caso particular de Durango estaría viviendo este tipo de elecciones el año entrante, recordando que en la entidad se habrán de renovar las 39 alcaldías municipales y es aquí donde se estaría empatando el tema de elección de los cargos arriba mencionados, al ser una de las primeras entidades donde se lleva a cabo este ejercicio, la cual será una prueba sobre si lo recién aprobado funciona, y si es correcto hacerlo tal cual se planteó en el papel. Posterior a esto vendrá una segunda elección en otros estados en el 2027 con la mitad restante, las elecciones tal cual lo marca la ley serían organizadas por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Con lo anterior el reto es demostrar que las posiciones que se elijan sean perfiles que pese a que sean electos por voto popular cumpla con los requisitos y conocimientos para aspirar a un cargo de esta índole; entre los cumplimientos están tener un título profesional en Derecho, promedio de ocho a nueve en las materias afines, experiencia de al menos cinco años en la actividad jurídica, entregar cinco cartas de referencia entre vecinos y colegas donde respalden su idoneidad para el cargo al que se habrá de buscar.
Además otro de los cambios que se contempla es la reducción a nueve los ministros que integran la SCJN, la presidencia se habrá de renovar cada dos años de forma rotativa, los ministros que sean elegidos van a permanecer en su cargo 8, 11 y 14 años, quien sea el más votado estará el mayor plazo.
Hablando de excesos ninguno habrá de ganar más que el presidente, además de que los ministros en funciones que no resulten electos en 2025 no serán beneficiarios del haber por retiro, una pensión vitalicia que incluye aguinaldo, seguro de vida, prima vacacional y bono por riesgo.
Tal como se plantea y se ha hecho promoción de esta reforma judicial suena maravillosa en papel, el gran reto será llevarlo a cabo en la acción, en primera que se den elecciones bajo toda legalidad y confianza; que los ciudadanos conozcan a quienes se van a postular; que salgan a votarlos; y que quienes sean elegidos sean en verdad esos perfiles que acaben con lo que tanto se ha señalado negativamente en la impartición de justicia y no se convierta en más de lo mismo o un escenario mucho peor.
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