POR: LILY ORTIZ
El actuar del ciudadano evitó una desgracia
No debemos de ser ajenos ni tampoco hacernos de la vista gorda sobre el hecho de que una joven mujer fue violentada, atentada en su integridad física y ante el riesgo de perder la vida a manos de un hombre que quién sabe bajo qué influjos de no sé qué sustancia, o no sé qué cosas pasándole en su cabeza, decidió de buenas a primeras atentar contra ella.
Ni se conocían y seguramente ni en la vida se habían visto, tal vez al azar decidió atentar contra la vida de la joven madre que salió a la calle a comprar leche para su hija, sin pensar que la noche del lunes su vida cambiaría para siempre.
Aplaudo la valentía de ciudadanos que no fueron ajenos al hecho, y que pese al peligro que pudiera resultar para ellos, intercedieron y salvaron la vida de la joven mujer; quien hoy pese a la situación de salud que enfrenta al ser atacada con arma blanca, puede afortunadamente contar su historia.
La violencia contra la mujer no cesa y esto no solo se puede adjudicar a políticas públicas, ni a los gobiernos, el salvaguardar la seguridad de niñas y mujeres adultas y mayores es una obligación de todos, es una acción en conjunta como sociedad que somos, depende también de valores y el propio respeto entre todos.
Sin embargo, es importante que en este caso se implementen políticas públicas y leyes que castiguen la violencia en contra de las mujeres, mucho se dice que si no es por convicción el respeto sea por temor, y aquí va el incremento en años de cárcel en contra de quien atente contra una mujer.
Actualmente la pena máxima por feminicidio en Durango es de 60 años de prisión; y bien se pudieran incrementar en la ley que fueran muchos más años más, pero el objetivo no es ir sumando cada vez más años de prisión; sino el que exista una verdadera cultura de la prevención.
Se ha propuesto en el Congreso del Estado que el Instituto estatal de la Mujer pase a ser una secretaría, dependencia que se ha implementado en la Federación y se pretende replicar a nivel estado; a fin de que se pudiera incrementar el presupuesto recibido así como las facultades de la misma.
Lo cierto es que toda acción suma y es importante que en el tema que tiene que ver con una vida plena, libre de violencia a niños, niñas, adolescentes y mujeres no se escatime, que se implemente todo lo posible y no se quite el dedo del renglón.
La violencia nunca debe de normalizarse, sino todo lo contrario se debe de señalar y sobre todo castigar, no debe de quedar ninguna acción de este tipo impune.
Hoy aplaudo la valentía de ciudadanos que no fueron omisos a lo que sucedía; que fueron correspondientes a la situación y que a pesar de que la situación pudiera tornar hasta cierto punto peligroso para ellos y ellas, se actuó; hoy pese a lo lamentable de la situación, podemos decir que sí como sociedad nos unimos y actuamos en lugar de solo ver y señalar las cosas si pueden cambiar.
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