COLUMNA
SENA DE NEGROS
POR: DIONEL SENA
LA VERDAD DETRÁS DE LA NUEVA TALA DE ÁRBOLES EN DURANGO…
Un nuevo caso de “ecocidio” se registró en la ciudad de Durango, se trata de la irresponsable actitud de algunas personas que en el cruce de la calle de Gabino Barreda y Aquiles Serdán, realizaban la remodelación de una propiedad, en donde instalarán un negocio sin conocer con exactitud su giro, sin embargo, el domingo por la tarde y sin tener el permiso correspondiente de parte de alguna autoridad del orden municipal, llevaron a efecto la tala cuatro árboles trueno, bajo el argumento de que plantarían otros árboles de mejor aspecto, lo que constituyó una falta grave al reglamento de medio ambiente, al grado de que las primeras sanciones ya se hicieron públicas y no solamente serán económicas, pues de igual forma deberán resarcir el daño ambiental causado.
Por principio de cuentas, ha trascendido que las indicaciones del alcalde Toño Ochoa han sido lapidarias en este caso, es decir, que se castigue con todo el rigor de la normativa municipal a quien resulte responsable, por lo que no es casualidad que los culpables tengan que pagar 6 mil 500 pesos por cada árbol que hayan derribado, además deberán entregar 32 árboles de cuatro o cinco metros de altura que deben costar cada uno aproximadamente dos mil pesos, incluso se sabe que los responsables de esta tala, ya están plantando unos cripreses en el lugar en donde derribaron de manera irresponsable los truenos, en lo que muchos consideran un ecocidio, por lo que seguramente demandarán una sanción mucho mayor a la que ya se anunció.
El propio gobernador del estado, Esteban Villegas Villarreal también opinó sobre estas conductas irresponsables en contra del medio ambiente y en la propia ciudad de Durango, por lo que sugirió que la tala de árboles en el centro histórico, deba multarse de manera ejemplar y en el caso de que los responsables sean los mismos propietarios del comercio, entonces se debería solicitar a la autoridad municipal, le cancele de inmediato su licencia de funcionamiento, la idea de ninguna manera suena descabellada, pues sería una buena forma de que quienes ponderen un negocio por sobre el medio ambiente, la piensen dos veces antes de incurrir en algo semejante.
En este caso, el daño ya está hecho y más allá de las sanciones anunciadas que son contundentes, aunque para muchos no suficientes, sí debería marcar un precedente que debería analizar el Cabildo de la capital, buscando que hechos semejantes no se vuelvan a repetir, pues no es la primera vez que ocurre algo así, basta recordar los árboles que talaron hace algunas semanas en otro rumbo de esta misma ciudad y que generó de igual forma, un gran revuelo entre la ciudadanía duranguense, por lo que las sanciones quizá deberían ser más contundentes de aquí en adelante, buscando poner un ejemplo en el cuidado del medio ambiente y que quien viole esos reglamentos, pague multas que sean un ejemplo para todos.

