POR: DIONEL SENA
DURANGO… EN EL TOP 5, CON MENOS HOMICIDIOS A NIVEL NACIONAL.
Esta semana el INEGI presentó su índice de tasa de defunciones por homicidio por cada 100 mil habitantes, en donde sólo cinco estados, mostraron mejorías sustanciales en relación al resto de las 32 entidades federativas, es el caso de Yucatán, Coahuila, Aguascalientes, la Ciudad de México y Durango, este último, a pesar de su colindancia con Zacatecas, Sinaloa y Nayarit, que no es ningún secreto, están pasando por una compleja situación en materia de seguridad, de ahí que llame la atención, la estrategia que aquí está implementando la administración de Esteban Villegas para mantener a esta zona blindada de esa problemática, algo de lo que dan cuenta las estadísticas del INEGI, justamente.
Lo anterior, desprende la interrogante sobre que es lo que aquí se está haciendo, para que Durango se mantenga como una de las entidades más seguras de la nación, algo en lo que han tenido gran injerencia tanto Óscar Galván, como secretario de Seguridad Pública y Sonia Yadira de la Garza Fragoso, como Fiscal General del Estado, sin obviar la coordinación que deben realizar con otras instancias gubernamentales tanto del orden municipal como federal y de paso, también con las fuerzas castrenses, tal es el caso de la Comarca Lagunera y en donde se trabaja a través de la Fuerza Metropolitana que está constituida por la Guardia Nacional, la SEDENA y la Policía Estatal y las Policías Municipales de Gómez Palacio, Lerdo, Torreón y Matamoros.
De igual manera, diariamente se realizan las mesas de seguridad donde participantes representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, además de las diferentes corporaciones estatales y municipales, lo que permita implementar acciones y operativos como Vacaciones Seguras “Verano 2023”, donde esas instancias, participan de manera conjunta y que les permite reforzar zonas importantes y limítrofes con otras entidades federativas, tal es el caso de las carreteras Durango-Zacatecas y la Durango-Mazatlán, que requieren de una especial vigilancia, aunque sus alcances, son solo del lado duranguense, pero los resultados saltan a la vista, pues de este lado, no se han tenido incidentes graves.
Desde luego que esto no sería posible, sin el apoyo del gobierno federal, el cual, por ejemplo, a través del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), con el cual, se adquirieron 65 vehículos que entregó el propio mandatario estatal, además del equipamiento de policías municipales y estatales con uniformes, cámaras de seguridad, armamento y demás equipo, propio del desempeño de su trabajo; además la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana que realiza el INEGI cada tres meses, confirma que la inseguridad en Durango ha venido a la baja, lo que suscribe de igual manera, la evaluación de incidencia delictiva y ciudad pacífica que realizó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, indicadores que robustecen que dichas estrategias están funcionando y deberán dárseles continuidad.

