Déficit de lluvias es superior al 50 por ciento durante este año
La prolongada sequía que azota el estado de Durango durante los últimos nueve meses se ha traducido en pérdidas devastadoras para el sector agropecuario, con una estimación de hasta el 80 por ciento de las cosechas perdidas en diferentes cultivos. Esta crisis está dejando un difícil panorama económico y alimentario que afectará a aproximadamente un tercio de la población duranguense.
El diputado local Joel Corral Alcántar, quien preside la Comisión de Asuntos Agrícolas y Ganaderos del Congreso del Estado, no dudó en afirmar que «este año está perdido» para los productores del sector agropecuario, el cual involucra a unas 650 mil personas que residen en las zonas con potencial agrícola del estado.
Corral Alcántar destacó la gravedad de la situación debido al déficit de lluvias, que ha afectado tanto a la región de la Sierra como a los Valles y los Llanos. Hizo un llamado a reconocer la magnitud del problema y tomar medidas para mitigar el impacto en la producción agrícola y en la economía de las familias que dependen de este sector.
Según los registros de la Comisión Nacional del Agua, Durango enfrenta un déficit de más del 50 por ciento en las precipitaciones este año en comparación con el promedio histórico. El diputado Joel Corral equiparó esta situación con las sequías que azotaron la región en los años 1950 y 2011.
El impacto económico de esta sequía será significativo. Por ejemplo, solo la importación de ganado representa una generación de ingresos por valor de aproximadamente 32 mil millones de pesos al año, una cifra que rivaliza con la contribución económica de la agricultura en Durango.
La falta de lluvias ha dejado a los agricultores y ganaderos en una situación precaria, y se espera que la escasez de alimentos y los problemas económicos afecten profundamente a la población. Las autoridades deben tomar medidas urgentes para abordar esta crisis y brindar apoyo a los afectados.





