Increíble para algunos, quiebra de restaurante
Pues será el sereno, pero mucha gente no cree en la quiebra del restaurante de Pensiones.
Y ahora se sabe, que la Secretaría de Finanzas todavía le debe 18 millones, producto de servicios de alimentación que le proporcionó a las fuerzas de seguridad.
Que del restaurante salieron también 10 millones para pagar un adeudo que tenía el Panteón Valle de los Sabinos.
Y otros 5 millones para completar algunos gastos de pensiones y jubilaciones.
Algo pasa que no han querido informar.
Yo me cuestiono, ¿por qué el pueblo le canta a los delincuentes y no a los policías?
Hay ya una tendencia para que en las próximas fiestas de la Feria se impida la presencia de cantantes de corridos de narcos. No sé si lo logren, pero por alguna razón el pueblo los hace ídolos y les canta sus canciones.
No sé cuál será el método, no sé quién será el candidato, pero sí sé, que sea el que sea, ni el PRI, ni el PAN ni el PRD volverán a la Presidencia.
Se dice que la supercarretera a Mazatlán es de las más caras del país.
Y de las más inseguras, añadiría yo.
Esa carretera nació salada.
La inició Vicente Fox, la terminó Felipe Calderón y la inauguró Peña Nieto.
A nivel local la inició Guerrero Mier, la terminó Ismael Hernández y la inauguró Jorge Herrera Caldera.
Ya le informábamos de un ciudadano que está en el bote por no pagar pensión alimenticia.
Pero ahora sabemos que para que haya equidad de género también las mujeres que trabajan están obligadas a pensionar alimenticiamente a su pareja cuando éste no tiene ingresos.
Lo que sí no sabemos, es que si hay alguna encarcelada por incumplir esta obligación.
En una entrevista que se hizo ya tiempo a José Sáenz Pardo, uno de los asesinos de Francisco Villa, declaró que nadie les pagó por su hazaña y que si hubiera sido necesario, ellos hubieran pagado, porque el Centauro tenía cuentas pendientes graves con todos los que se confabularon para ejecutarlo.
