MARIANO ALVARADO
De los gobernadores de la época civilista, casi todos han tenido antecedentes electorales.
No así Enrique Torres Sánchez, que fue candidato y luego gobernador, por haber sido condiscípulo de Miguel Alemán en la UNAM.
Torres Sánchez tuvo un sexenio un tanto dificultoso, incluso Adolfo Ruiz Cortines que era secretario de Gobernación, mandó al entonces joven diputado federal Armando del Castillo Franco para que asumiera la Secretaría General con la intención de desconocer a Torres Sánchez.
—Pero éste le dijo a don Armando: —Dígale a quien lo mandó que no me voy a enfermar, que no voy a renunciar y que para sacarme del Palacio de Gobierno tendrán que proceder contra la Policía Judicial y la Municipal porque me voy a parapetar.
—Cuando don Armando le comunicó a Ruiz Cortines esto, el Secretario de Gobernación le preguntó:
—¿Y lo cumple?
—Me temo que sí.
—A lo que Ruiz Cortines le contestó, —no pues véngase, véngase pues usted.
A Torres Sánchez le siguió quien ha sido tal vez el mejor gobernador que haya tenido Durango: Francisco González de la Vega e Iriarte.
Antes de ser candidato a gobernador era senador de la República, había sido embajador en Argentina, procurador general de la República, y era autor de textos de uso común en las facultades de Iberoamérica.
González de la Vega llegó con todo el apoyo de su alumno Adolfo López Mateos y entre las muchas obras que hizo, bastarían dos para sacar lo relevante, la Ciudad Industrial de Gómez Palacio, de la que burlescamente los vecinos de Torreón llegaron a considerarlo el desierto mejor iluminado del mundo.
Y ya ve usted, ese desierto es la zona industrial más importante del estado.
La otra obra de gran trascendencia fue la carretera a Mazatlán, que por cierto vino a inaugurar desde El Espinazo del Diablo el presidente López Mateos.
González de la Vega fue un gobernador respetado y querido y no terminó el sexenio porque López Mateos lo llamó como jefe del Departamento de Turismo, que ahora sería la Secretaría.
Los 6 meses de su sexenio los cubrió el que había sido secretario general de Gobierno, Rafael Hernández Piedra.
El siguiente fue Enrique Dupré Ceniceros, que ya había sido diputado federal y senador y como es conocido, en una grande injusticia fue disuelto en sus poderes por el gobierno federal.
Seguiremos otro día.
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Corrección: El panista que aspira a la Presidencia Municipal de Canatlán, es el licenciado en educación Carlos Sandoval, el...
