Entre la burocracia y el magisterio se cree que las plazas pueden heredarse
Comentan favorablemente el acierto de Lauro Arce, al heredarle en la dirección de la Escuela de la Música Mexicana a la maestra Gabriela Sandoval, una joven licenciada en educación musical, que tiene además de su capacidad y su belleza, un trato muy digno con quienes la rodean.
También merecería una flor el director del ICED, Francisco Pérez Meza.
Tan posesionada está la mujer de la vida cotidiana, que en un concurso para escoger al periodista del año, todos los rubros correspondieron a las damas.
Y pa’ los hombres ni una sonrisita.
Poncho, de la 12 y Efrén, de la 44, se lanzan, con alguna razón, por supuesto, contra el desastre que fue la administración anterior en el ramo educativo.
A toro pasado ¡tírenle al güero!
No sé si será la costumbre o si será motivo de ley o de convenio, pero entre la burocracia y el magisterio estatal existe la idea de que las plazas pueden heredarse.
Hay muchos casos en que los jubilados dejan el espacio a sus hijos.
Pudiera ser sentimentalmente apropiado, pero se corre el riesgo de llegar a las castas y que el único mérito para tener una posición sea el que heredó su padre o su madre.
Me parece bien la decisión de AMLO, de que ningún maestro gane menos de 16 mil pesos mensuales.
Eso es lo bueno, pero lo malo es, que los más favorecidos con sueldazos no son los profesores de grupo, sino supervisores y jefes de sector.
En el caso de estos últimos, hay quienes ganan casi 80 mil pesos.
Ignacio Mier, el líder parlamentario de Morena, anuncia que se someterá a consulta popular si los ministros de la Corte deben ser de elección popular.
A quién le quiere ver la cara, diputado.
Las consultas populares son manipulables y los clientes de Morena son los “chairos” y no creo que los “chairos” tengan idea para escoger a un ministro de la Corte, que debe ser un trinchón en el Derecho.
Otro de los que estuvieron y ya no están, es Rafael Sarmiento Álvarez, que empezó como director de la CAED y terminó como secretario de Obras Públicas.
Actualmente vive -y vive bien- de su negocio de cabañas en Otinapa.
ME PARECE bien la decisión de AMLO, de que ningún maestro gane menos de 16 mil pesos mensuales

