MARIANO ALVARADO
Héctor Mayagoitia no terminó el sexenio, le faltaron 9 meses porque fue nombrado director del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Lo sustituyó para su desazón alguien que había sido su rival político desde 6 años antes: Salvador Gámiz Fernández.
Éste asumió la gubernatura con ánimo revanchista y apenas tomando posesión llamó a los que consideraba más cerca de Mayagoitia, entre ellos Wlfrano Torres Sanmartín y Hermilio Ayala, para que le dijeran en dónde estaba la caja fuerte y que la abrieran y le dieran todo lo que contenía.
Obviamente no encontraron nada.
Pero a Wlfrano Torres un contacto que tenía en la Policía Judicial le informó que tenían instrucciones de detenerlo en cuanto asomara las narices de su casa.
Así que Wlfrano tuvo que compartir con su señora la angustia de una posible detención.
La esposa de Wlfrano le habló a la esposa de Enrique Olivares Santana, y ésta intervino para evitar la detención.
Enrique Olivares, en ese entonces era el secretario de Educación y era muy amigo de Agustín Ruiz Soto, cuñado de Wlfrano, casado con una hermana.
A eso de las 5 de la mañana se dieron cuenta que los judiciales que rodeaban las casa de Wlfrano se habían retirado.
Como a las 7 fue un enviado de Gámiz Fernández y le preguntó por qué no le había dicho que era cuñado de Ruiz Soto.
A lo que Wlfrano contestó.
Es que usted no me lo había preguntado.
Bueno todo olvidado, dijo el Gobernador.
Y en lo sucesivo usted va a manejar mi imagen con los medios de difusión nacionales, yo le iré dando el dinero que me pida.
Con el tiempo llevaron una excelente relación, tanto, que ya al finalizar el sexenio Gámiz Fernández supo que a Wlfrano le vendían una casa en El Pueblito en 100 mil dólares. Y le preguntó, ¿por qué no la compra?
¿Con qué ojos?, dijo Wlfrano y le dijo el Gobernador, venga mañana a ver cómo arreglamos.
Y otro día apenas al entrar al despacho del Gobernador le aventó un maletín con 100 mil dólares y le dijo, compre su casa.
Así de bien se llevaron los 9 meses que duró el interinato.
A Herminio Ayala no lo volvieron a molestar.
Fue poco el tiempo de Gámiz Fernández, pero tuvo dos magnas obras, el Palacio Legislativo y la carretera de Pino Suárez a Mezquital.
La Palabra del Giocondo
Congreso de acuerdos: entre la narrativa política y los resultados medibles.Por: Alejandro Flores de la Parra.En tiempos donde la...
