Por: Eduardo Rodriguez
¿La izquierda está pasando de moda?
Puede que no haya un movimiento articulado y homogéneo en América del Sur sobre el desplazamiento de la izquierda. Sin embargo, el desencanto de la población ante la ineficacia de los gobernantes de esa plataforma ideológica es una de las causas principales para que caigan como fichas de domino.
Esto preocupa, evidentemente, a Claudia Sheinbaum y al movimiento de transformación que ella encabeza junto con su mentor.
La presidenta de la República reconoció esa preocupación sobre el avance de la derecha en Centro y Sudamérica, al igual que otros liderazgos del oficialismo, como el líder de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, por lo que cobran mayor importancia las elecciones intermedias de 2027 y, por supuesto, de 2030.
Desde 2019, con la irrupción de Nayib Bukele en El Salvador y luego con los liderazgos como Rodrigo Chávez en Costa Rica, Novoa en Ecuador, Mulino en Panamá, Milei en Argentina y ahora Kast en Chile, se observa una tendencia irreversible que tocará a otros países del continente.
La fórmula de igualdad y del populismo de la izquierda está desgastada, en virtud de que ha condenado a millones de personas a la pobreza extrema y la marginación. Digo, hablando en plata, no lo que dicen sus discursos.
En palabras del propio Monreal, hace seis años eran 12 países de América Latina y el Caribe que habían tendido hacia la izquierda o el centro-izquierda; y ahora, de los 12, los seis últimos que han tenido elección, todos se han ido a la derecha o a la ultraderecha.
Reconoce además el diputado morenista que existen distintos factores para la alternancia política de izquierda a derecha. Uno de ellos es la división interna de la izquierda como sucedió en Bolivia, en donde se escindió la fuerza mayoritaria que comandaba Evo Morales. Tuvieron división, discusión con el presidente en funciones, se cuarteó esta fuerza política y se coló la derecha.
En otros casos, la injerencia de gobiernos extranjeros, como acusa la presidenta Xiomara, también ha influido. Además, otros problemas han surgido por errores de la izquierda, específicamente por no cumplir con sus compromisos.
Lo que ocurre en Morena en estos momentos sobre el canibalismo político que se da entre sus tribus es, sin duda, la génesis de la derrota anunciada en los próximos comicios.
No quepa duda, que cuando empiecen a decantarse los nombres para ocupar las 17 candidaturas para gobernadoras y gobernadores y los 500 nombres a encabezar las diputaciones federales, se recrudezcan las luchas intestinas en Morena y con ello aumenten las posibilidades de victoria de la oposición.
Además les falta establecer las reglas y que ya se defina el método: si va a ser de encuesta, si va a ser de convención, y que el partido empiece a hablar con los actores políticos, pero no solo para gobernadores, sino también para legisladores y presidentes municipales.
La efervescencia en la participación política de Morena y, obviamente, de sus aliados PT y Verde, que también están en ese propósito, puede generar deserciones, fracturas, rupturas, renuncias anticipadas que afectarían la unidad de la 4T. Y si se repiten los errores que ha cometido la izquierda en otros países, la confianza ciudadana puede virar a otro lado.
La estrategia implementada en Palacio Nacional para ocultar los casos de corrupción de miembros prominentes de la 4T ya es insuficiente e inútil porque no se puede tapar el sol con un dedo.
La construcción de un México irreal aunado al afán de ocultar o tergiversar información por parte de la presidenta Claudia cada vez convence menos a más mexicanos y ello se refleja en el malestar que ya comienza a permear en la calle y en las redes sociales.
No de por cierto los niveles de aprobación que presumen las encuestas -pagadas- que tanto difunden. No todo es culpa de Claudia, claro está, sino del montón de rufianes que le acompañan en el gobierno y en la representación de su partido en las cámaras, y esto, más los incontables casos de corrupción que se acumulen, pueden ser la gota que derrame el vaso. Ya lo veremos.
@eduardguezh
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