Un líder campesino duranguense en la CDMX
Por Eduardo Serrano
La situación en el campo mexicano se ha complicado. Cada vez son más frecuentes las manifestaciones de productores quienes exigen precios justos, así como más y mejores apoyos para tecnificar sus labores. Los bloqueos carreteros dejaron de ser acciones directas del gremio magisterial y de los asediados transportistas, para convertirse también en una forma de expresión de los agricultores, quienes se han visto en la necesidad de tomar las vías de comunicación terrestre, con la finalidad de ser escuchados por el Gobierno Federal. En medio de este desolado panorama para el sector primario del país, irrumpió en el Ambiente Político de la Ciudad de México, un líder campesino duranguense, alzando la voz ante las irregularidades que enfrentan los productores de maíz y de frijol de nuestra entidad.
Con botas y sombrero, acompañado de frijoleros y maiceros, Toño Morales Guzmán, caminó por el asfalto capitalino con dirección a Palacio Nacional. El dirigente de la Confederación Nacional Campesina en el estado de Durango, que de manera consistente ha denunciado diversas faltas en el proceso de acopio por parte de las autoridades federales, denunció la grave afectación de la que han sido objeto los productores del municipio de Poanas, derivado del incumplimiento en los acuerdos para la compra del fruto de su esfuerzo, puesto que dicho acopio no llegó ni a las 2 mil toneladas, siendo que se habían comprometido con cerca de 8 mil toneladas. Para el líder campesino duranguense, esto corrobora lo que incansablemente ha señalado: la peor plaga del campo mexicano, es el actual partido en el Poder.
Toño Morales lamentó que a las familias del campo, el Gobierno Federal les haya cerrado las puertas, machucándoles los dedos de las oportunidades para entregar su cosecha, señalando que las 40 mil toneladas de frijol pactadas para Durango, fueron completamente corrompidas por la Federación. El líder cenecista agregó en sus denuncias, la existencia de fallas, ineficiencias y corruptelas en el programa de Alimentación para el Bienestar, el cual está muy lejos de responder a las demandas de productores, lo que ha derivado en actos de coyotaje y en la consecuente caída de precios, motivo por el cual exigió el respeto al precio de garantía de 27 pesos por kilogramo, y la ampliación del programa de acopio, a por lo menos 10 mil toneladas más para el estado.
Con la mirada de medios nacionales e internacionales puesta en él, y consciente de que será objeto de la implacable crítica cuatroteísta, el dirigente cenecista reiteró su confianza en que la presidenta Claudia Sheinbaum, se muestre sensible ante las demandas de productores de Durango. Desde luego, quienes le acompañaron hasta Palacio Nacional, saben que, eventualmente, dichas demandas podrían ser ignoradas, pero están dispuestos ha intensificar las acciones de protesta, las cuales podrían incluir la toma de oficinas de delegaciones federales, pues aunque el panorama es desolador, los productores están dispuestos a seguir alzando la voz, como lo han hecho esta vez junto a Toño Morales, el líder campesino duranguense… en la Ciudad de México.
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