La dependencia maneja recursos del orden federal, pero también genera ingresos propios y son los que se investigan
La Secretaría de la Contraloría ha iniciado una auditoría para investigar posibles irregularidades en el uso de recursos de la Comisión Estatal de Suelo y Vivienda (Coesvi) en Durango.
La situación se agravó cuando, a principios de julio, el Sindicato de Trabajadores de la Coesvi se manifestó debido al despido de dos empleados, alegando que fue injustificado y no se realizó ningún proceso de conciliación. El Gobierno estatal, por su parte, argumentó que se trató de una reubicación.
Ante estas acusaciones, el Gobernador del Estado confirmó que se había realizado una primera revisión que arrojó el mal manejo de ciertos recursos, pero no quiso profundizar en el tema debido a la investigación interna que estaba llevando a cabo la Dirección de Coesvi. Sin embargo, mencionó que este caso de corrupción involucró a casi todos los trabajadores de la dependencia, lo que llevó a su despido, quedando solo cuatro personas en sus puestos.
Bajo estas circunstancias, el personal de la Contraloría ha comenzado recientemente una auditoría en los programas de vivienda operados por la Coesvi. Aunque aún no se han dado detalles específicos sobre los actos de corrupción que se habrían presentado en la institución, se espera que los primeros resultados de la auditoría brinden más información al respecto.
«Derivado de esto estamos empezando a realizar una auditoría de manera muy específica, porque la Coesvi no siempre utiliza recurso federal, que luego es en el que nos enfocamos con mayor profundidad; ahí es un ingreso propio», dijo Tania Julieta Hernández, secretaria de la Contraloría.
Inicialmente, el Gobernador del Estado había mencionado que los ilícitos salieron a la luz a raíz del mal uso del combustible, lo que condujo a descubrir otras irregularidades que actualmente son las que se encuentran en proceso de investigación




