Por Ricardo López Pescador
Una vez más la crisis del sistema mexicano de salud ha sido exhibida en el ámbito internacional con la publicación del informe Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe, coordinado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, que revela un dato lamentable y a la vez, contundente: México registra una de las tasas más altas de mortalidad evitable, a consecuencia de las carencias que estan propiciando que se pierdan vidas en situacioes que pueden evitarse mediante una atención médica adecuada y oportuna.
Igual que en las pruebas internacionales de evaluación educativa en las que nuestros estudiantes salieron reprobados, ahora se obtienen resultados desastrosos en el sector salud, donde nos superan países como Brasil, Argentina, Peru, Colombia y Chile en la efectividad para prevenir la mortalidad. Las carencias actuales de la atención a la salud están cobrando facturas en seres humanos que fallecen antes de tiempo.
Esta grave situación es consecuencia de la falta de infraestructura hospitalaria, el desabasto de equipos y medicamentos, así como la atención tardía en diagnósticos a enfermos. El gobierno de México destina cada vez menos presupuesto a salud y educación, cometiendo un error de grandes dimensiones, porque si alguna obligación relevante tiene la autoridad en el presente es cuidar y preservar la vida de las personas, y el compromiso con un mejor futuro es fomentar la mejor educación para la niñez y juventud. que le redituen una ganancia política.
El informe de los organismos internacionales señala que la elevada mortalidad coincide con padecimientos específicos de alta prevalencia en la sociedad mexicana como las cardiopatías que concentran el 63% de los casos de muerte evitable, seguidas por las enfermedades cerebrovasculares con un 15%; añade que mientras la crisis endémica de la diabetes mellitus en América Latina es del 11% en tanto que en México se ubica arriba del 16% de la población.
El rezago de salud en nuestro país tiende a crecer y agravarse porque comienza desde la desatención durante la primera infancia con el debilitamiento de los esquemas de vacunación básica. El informe de la OCDE, el BID y el Banco Mundial arroja alertas graves sobre la vacunación infantil (DPT): la cobertura en México para la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tosferina (DPT) se encuentra estancada en un 78%; mientras que el promedio de cobertura en América Latina es del 86% y el estándar de los países de la OCDE alcanza el 93%. Esta caída en las coberturas de vacunación deja la puerta abierta al resurgimiento de brotes epidemiológicos controlables.
Los resultados dados a conocer en el informe de estos organismos internacionales contrastan con la narrativa presidencial y de las autoridades de salud. En vez de descalificar estas evaluaciones realizadas con rigor técnico, el gobierno debería diseñar una reingieniería del gasto y de la logística de atención a la salud. Es necesario hacer conciencia en quienes tienen la capacidad de tomar decisiones para reducir la brecha de la mortalidad evitable en México.
Es urgente aumentar el presupuesto para el sector salud de manera consistente cada año, tanto el poder ejecutivo como los 500 diputados que integran la cámara de diputados del Congreso de la Unión deben considerar esta necesidad.Tampoco puede esperar el fortalecimiento de los programas de vacunación para cuidar la salud de las nuevas generaciones, resolver la crisis en el suministro de insumos, equipos y medicamentos, y sobre todo, garantizar el aumento de los níveles de supervivencia de los pacientes atendidos en hospitales, clinicas y unidades médicas del sector público.
Cuidar la salud de los mexicanos es un asunto de responsabilidad, de capacidad, de voluntad, no es un asunto de posiciones políticas o ideologicas. Nadie debe callar cuando estudios serios nos aseguran que hay personas que se van antes de tiempo por no recibir la atención adecuada y oportuna. No todo es política, el bienestar sel Ser Humano esta por encima de cualquier prioridad.
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