POR: LILY ORTIZ
Rendición de cuentas: el año de gobierno visto desde las secretarías
Las comparecencias de los secretarios y secretarias del Gobierno del Estado, en el marco de la glosa del tercer informe de Esteban Villegas, han dejado claro que este ejercicio cumple con dos propósitos simultáneos: rendir cuentas a la ciudadanía a través de sus representantes y, al mismo tiempo, convertirse en un espacio de política; y es normal; en el Congreso del Estado se representan partidos.
Divididos por ejes temáticos, los funcionarios desfilaron en bloques ante los 25 diputados locales, explicando en voz propia los avances y limitaciones de cada área. Así, lo mismo desfilaron titulares de Bienestar, Salud, Educación o Desarrollo Económico, como también los responsables de Seguridad, Obras Públicas y Medio Ambiente. Cada uno llevó su carpeta de datos, cifras y programas.
El formato permitió a diputadas y diputados cuestionar directamente a los secretarios. Sin embargo, más allá de las preguntas legítimas, se evidenció también un uso político del espacio, en algunos casos hubo intervenciones que parecían más dirigidas a dejar constancia de posturas partidistas que a profundizar en la información presentada. En ocasiones, incluso, las preguntas giraron en torno a temas que ya habían sido aclarados o que poco tenían que ver con el eje bajo análisis.
Pese a estas tensiones, lo cierto es que este mecanismo de glosa fortalece la transparencia. Por un lado, obliga a las dependencias a sintetizar resultados y responder a críticas. Por otro, ofrece al ciudadano atento la oportunidad de observar aunque sea de manera indirecta si las promesas de gobierno se sostienen frente al escrutinio público.
Resulta particularmente significativo que la etapa cierre con las comparecencias de Finanzas y Contraloría, aunque no ante el Pleno, sino en comisiones; el hecho no es menor, se trata justamente de las áreas que administran los recursos y vigilan su uso; seguramente se darán explicaciones claras sobre gasto, deuda y eficiencia administrativa.
En conclusión, la glosa del informe no es un trámite, sino un termómetro político y administrativo. Deja ver los logros, las carencias y, sobre todo, la relación entre un gobierno que busca defender su narrativa de resultados. Lo importante será que este ejercicio no se quede solo en el intercambio de discursos, sino que sirva para corregir, ajustar y, en última instancia, responder a lo que realmente demanda la sociedad duranguense.
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