La 4T y su realidad disfrazada en eufemismos.
En el Rancho Izaguirre, mataban y torturaban, pero no era un campo de exterminio, sino de adiestramiento. Esta es la línea principal del argumento presentado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para aminorar la narrativa de terror alrededor del lugar, al dar a conocer la detención del supuesto operador, José Gregorio ‘N’, alias “el Lastra”, al mismo tiempo que explicaba el ‘modus operandi’ del Cartel Jalisco Nueva Generación, para el reclutamiento y entrenamiento de jóvenes quienes, con engaños, fueron privados de la libertad para obligarlos a participar en las operaciones delictivas de dicho grupo.
“De acuerdo con el testimonio del detenido, llegaron a privar de la vida a personas que se resistían a recibir el adiestramiento, o bien, intentaban escapar del lugar, así como golpearlos y someterlos a algún tipo de tortura”, expresó el funcionario durante su intervención en la conferencia matutina de la Presidencia este lunes. O sea, sí, sí los torturaban y mataban, pero no a taaaaantos como para llamarle exterminio. O sea, sí, fueron muchos, es más, aseguró que no tienen idea de a cuántos, pero exterminio, así lo que se llama exterminio, pues tampoco. Porque como el secretario dijo, “No hay indicios de que haya sido un campo de exterminio como mencionaron”, por lo tanto, nos dejamos llevar por una exageración de la realidad. Como dijo Vilchis, es cierto, pero se exagera.
Si bien la presidenta Sheinbaum ha dedicado más de un halago para la administración y, sobre todo, para la persona que le antecedió, diciendo que gracias a él es que se abrió camino para la transformación, no hay mentira que pueda sostenerse cuando, en la realidad, en el tema de desaparecidos, no se hizo absolutamente nada. Así entonces, la presidenta aceptó que en la administración pasada tampoco se avanzó en el tema: “No hay una sola base, por distintas razones, una sola base de datos de identidad en nuestro país y nosotros tenemos, poco a poco, que ir hacia ello. […] En el caso de la investigación de delitos de alto impacto, como la desaparición (forzada), (que) estén todas las bases de datos disponibles para su búsqueda”. Para ello presentó una estrategia en la que, ahora sí, se pueda fortalecer a la Comisión Nacional de Búsqueda, con la creación de una Plataforma Única de Identidad, la Base Nacional de Carpetas de Investigación, un Banco Nacional de Datos Forenses y el Sistema Nacional de Alerta, Búsqueda y Localización de Personas. Además, la Clave Única de Registro de Población (CURP), contendrá datos biométricos (fotografía y huellas dactilares).
Y es que cuando la presidenta menciona en algún evento, que la nueva realidad de nuestro país es gracias al expresidente López Obrador, quizá siempre se refirió a que sus omisiones también se ven reflejadas en esa realidad que, hoy muchos cuatroterianos pretenden negar, minimizar o hacer ‘perdediza’ entre eufemismos. Y es que bien dicen que no son iguales, pero a lo que fueron antes; porque cuando ellos eran oposición, eran aguerridos y críticos, hoy solo son aplaudidores y defensores del régimen, sin importar cuan difícil sea mantener sus argumentos. Sí matan, pero no exterminan. Sí roban, pero no como antes. Sí afilian militantes en las instalaciones del Senado, pero, ah, no, eso nadie, jamás, lo había hecho. Bueno, entienden lo que quiero decir, ellos son los buenos por más cosas malas que hagan. Aunque anden haciendo proselitismo en Chihuahua llevando doctores patrocinados por terceros, o bateando sus responsabilidades por acusaciones de abuso sexual, escudados en el fuero constitucional.
La realidad es que, ni los que estaban, ni los que están, ni los que vengan, podrán cambiar el país mientras los mexicanos nos pongamos la camiseta de los que gobiernan, evitando generar un pensamiento crítico y defendiendo que nos estén llevando al carajo, por decir que ‘yo sí estoy con los buenos’.
Catarsis
Por: Felipe CorreaParques Dignos, Familias FuertesEn el complejo tablero de la gestión municipal, existe una pieza que define silenciosamente...