El PT y el arte de jalar la cuerda sin romperla
El PT no anda de buenas Y cuando eso pasa electoralmemte hablado hace lo que sabe hacer: jalar la cuerda. El partido de la estrella dorada ha comenzado a subir el tono porque no le están dando los espacios que pretende rumbo a 2027. Ahora aparece sobre la mesa la posibilidad de una segunda encuesta, incluso una encuesta espejo, para tratar de modificar las decisiones dentro de la coalición de la 4T.
La encuesta es la base en la designación pero no cambia la realidad.ñ, si los números no le alcanzan al PT para encabezar una candidatura, una segunda medición no tendría por qué convertirlo, por decreto, en la opción más competitiva.
La encuesta no hace magia. Puede confirmar una tendencia, corregirla o mover algunas posiciones, pero difícilmente puede fabricar votos que no existen. Y eso es un pretexto para renegar con lo que está fondo de esta disputa: el PT quiere espacios, mientras Morena quiere conservar el control de las decisiones. Cada quien, simplemente, está jugando con las cartas que tiene.
Una encuesta distinta no le dará los mexicanos ni los números necesarios para ganar una elección
Romper con Morena suena fácil desde el discurso, pero electoralmente la historia puede ser muy distinta. El PT puede decir que está dispuesto a competir solo, endurecer el mensaje y amenazar con tomar su propio camino. Una cosa es decirlo y otra muy distinta llegar a una elección y sostenerlo con votos.
El peor escenario del PT es ir solo y perder el registro por no obtener el mínimo del 3% de la votación emitida. Otro escenario es el de convertirse en una fuerza electoral mucho más pequeña, con menos posiciones, menos prerrogativas y, sobre todo, menos capacidad para sentarse a negociar. En política, perder tamaño también significa perder poder.
Entonces, ¿qué le queda al PT?
¿Aguantar vara y negociar hasta el último minuto? ¿Buscar una alianza con el PRI y el PAN, terminando así con la narrativa pegada a la 4T? ¿O intentar una aventura con Movimiento Ciudadano esperando que la suma de inconformidades produzca una fuerza electoral que hoy no existe
Por último una mezcla de todo dependiendo de cada escenario
El PT tiene derecho a reclamar, a negociar y a poner condiciones. Pero también tiene que preguntarse cuánto vale realmente su ficha. Porque los partidos pueden hacer mucho ruido en la mesa, pero al final la boleta electoral es bastante más fría: ahí no cuentan los reclamos, cuentan los votos.
el pataleo puede ser parte de la negociación. Incluso puede ser una estrategia para elevar el precio de su participación dentro de la coalición. Pero convertir el reclamo en ruptura sería otra cosa.
Porque una cosa es jalar la cuerda para conseguir más.
Y otra muy distinta es jalarla tanto que termine rompiéndose.
La estrella dorada puede seguir pataleando. La pregunta es cuánto vale ese pataleo cuando llegue la hora de contar los votos.
No es casualidad que ell líder de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, advirtió a Morena que, aunque su partido no gane la gubernatura solo, posee los votos necesarios para hacer perder a la 4T entre 7 y 12 estados en los próximos comicios si no concretan la alianza.
El PT no llegó hasta aquí ganando todas las elecciones. Llegó aprendiendo a sobrevivir políticamente negociando, negociando candidaturas y recurso y si usted quiere está mermado con poca votación pero vigentes y con registro nacional