El fin de semana se registró una agresión porque se oponen a que la mina instale una presa de jales en un predio cercano a un pozo y una escuela
Un grupo de pobladores del poblado San José de Abino y ejidatarios de Pánuco de Coronado se manifestaron esta mañana para dar a conocer la desatención al conflicto que desde hace semanas existe con la mina del lugar, y que este fin de semana escaló incluso a niveles de violencia; pero todo, porque señalan que ha estado vertiendo jales en tierra y cuerpos de agua.
“Esto es a raíz de que Pánuco no quiere desperdicios en nuestro pueblo. Están depositando desechos tóxicos en un predio que está arriba de una presa, a menos de 500 metros; enseguida de la presa tenemos una escuela y luego tenemos un pozo de agua potable, que de antemano sabemos que ya está contaminado desde el año 2016”, dijo Norma Torres Berúmen, presidenta de la Junta Municipal.
Fue clara al señalar que el único propósito de su manifestación, la cual replican en el poblado San José de Avino, es que quieren que haya presa de jales en la zona. Pero que de ninguna manera han planteado cerrarla ni impedir su operación.
Acusó que la autoridad municipal ni siquiera les ha dado la cara y que el día del conflicto la propia mina manipuló la única antena que permitía la comunicación telefónica, además de que había trabajadores de la mina que fueron quienes atacaron primero a la decena de pobladores que estaba resguardando el predio donde la mina quiere tirar los jales.
Por su parte, Salvador Aguilar, poblador de San José de Avino, explicó que no existe una presa de jales de la mina; sino un cerro que acumula aproximadamente 15 metros de altura sobre el nivel del poblado, lo que además genera riesgo para los inmuebles aledaños en caso de que se produzca un deslave.


