Lily Ortiz
A 4 años del COVID-19 ¿Nuestra Vida Cambió?
Hace cuatro años nuestra vida cambió, a un punto que nunca lo hubiéramos pensado, en un abrir y cerrar de ojos, no podíamos saludarnos ni de mano ni de beso, los afectos físicos quedaban fuera, la convivencia ya no era posible y simplemente tuvimos que aprender a vivir o tratar de hacerlo de una manera individual.
Y sí, aquel 27 de febrero del 2020 llegó el “coronavirus” denominado COVID-19 a México, siendo reportado el primer caso, sin embargo este virus se propagó de una manera exponencial, pues para el 30 de abril ya se registraban más de 15 mil casos a nivel nacional y con poco más de 1,800 muertes a causa de ello.
Pese a esto, muchos aún en la especulación del virus, argumentando ser inventado, pero la realidad era esa, miles de personas en el mundo contagiadas, muchas otras fallecidas, y un sistema de salud a nivel mundial colapsado ante una enfermedad en la que no se sabía cómo actuar, donde todavía no se tenía cura y donde pareciera que una gran parte de la población no ponía de su parte para evitar aún más su propagación.
Cierre de escuelas, home office, prohibición de fiestas, la primer Navidad lejos de las reuniones familiares, cumpleaños solitarios, restricciones en acceso a espacios, gimnasios cerrados, lugares de esparcimiento igual y con esto colapsaba también la cuestión económica de muchos sectores en donde la pandemia acabó no solo con la salud de miles de personas sino con miles de negocios al verse obligados a cerrar cortinas, pocos se recuperaron, otros tantos siguen en esa recuperación y varios ya ni siquiera existen.
Tres años después entre investigaciones, donde afortunadamente se dio con la vacuna, la sociedad se relajó, la vida empezó a sonar de una manera poco a poco normal, con algunas restricciones, pero con la esperanza de dejar atrás el uso de cubrebocas, poder saludar, abrazar y reunirse con la familia sin ningún riesgo.
Hoy a cuatro años de ello, pareciera que a muchos se nos ha olvidado lo vivido, sin embargo aquellas cifras que nunca se dieron a conocer de perdidad humanas quedan aún en el aire, las personas exactamente contagiadas tampoco se sabrá. Pero por otro lado también quedan las secuelas en la salud de la población mundial, una enfermedad que nos hizo tambalear a veces caer pero que nos hizo levantarnos con sus bajas y altas.
El COVID-19 no solo trajo todo lo señalado sino algo más grave, nos vino a demostrar que somos vulnerables al quitarnos lo cotidiano, al alejarnos del propio ser humano, y hoy se viven las secuelas un virus que tiene que ver más con una salud mental decadente, un encierro de años que nos hizo reflexionar en el mejor de los casos como estamos como sociedad.
El COVID-19 no se irá y tendremos que aprender a vivir con ello, solo que hoy tenemos una vacuna para ello, pero así como esta podrán salir otros virus más que nos pongan a prueba como sociedad, el reto será que tanto nos hizo más humanos, más empaticos, más gente con los demás después de lo vivido.
HABLEMOS DE…
POR: LILY ORTIZ Se salió de control: retos virales que ponen en jaque a las escuelasLo que está ocurriendo...
