El factor Alanís: presencia, operación y futuro político
Por Jorge Anima
El futuro político de Ernesto Alanís esta en análisis de proppios y extraños. Su operación política exitosa, en ocasiones incluso quirúrgica, debe sumarse a su capacidad para entrarle a temas complejos y salir avante sin generar controversias innecesarias. El oficio político, la presencia mediática, la resolución de gestiones y su conocimiento profundo de la política lo han llevado al centro de las conversaciones y los análisis en los últimos días, incluso apareciendo de manera recurrente en las menciones de distintas casas encuestadoras y en los diversos escenarios que se construyen rumbo al 2027.
Pocas figuras generan tantas menciones en los círculos políticos como el actual presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado. Su nombre aparece una y otra vez en las pláticas , en los cafés, en los análisis y en las especulaciones del futuro inmediato.
Se le menciona como un posible sucesor de Esteban Villegas Villarreal en la conducción del Poder Ejecutivo estatal, se le ubica como una alternativa competitiva para la Presidencia Municipal de Durango. Y cuando ese escenario parece alejarse, surge nuevamente su nombre como eventual candidato al Distrito Federal 01.
Por lo menos se puede decir que de el destacan característica que en política se ha vuelto cada vez más escasa: congruencia y palabra. No dista su conduccion y pensamiento,s i no que una complementa a la otrs.En un escenario donde los compromisos suelen ser temporales y las alianzas efímeras, el líder del congreso local mantiene la imagen de un hombre que cumple acuerdos, que escucha y que sabe construir consensos.
Su oficio político tampoco es producto de la casualidad. Sabe negociar, sabe tejer fino y entiende que la política no siempre se gana en los reflectores, sino muchas veces en las mesas de diálogo, en la construcción de puentes y en la generación de confianza.
Además, cuenta con un activo político que pocos poseen: la confianza y el respaldo de quien hoy dirige el destino político de Durango y toma las decisiones fundamentales del proyecto gubernamental. Esa cercanía, más que un privilegio, implica también una enorme responsabilidad y una permanente exigencia de resultados.
De cara al proceso de 2027, aún resulta prematuro definir cuál será su destino político. No sabemos si estará en la boleta,ya sea para ámbito federal o local incluso no se descarta para ser un protagonista del 28 para la alcaldía de Durango, o incluso en una posición estratégica dentro de la toma de decisiones del estado.
Lo que sí parece claro es que Ernesto Alanís llegará a 2027-2028 como uno de los principales referentes políticos de Durango.
Porque en política hay quienes ocupan cargos y hay quienes construyen presencia. Hay quienes administran posiciones y hay quienes generan expectativa.
Hoy, Ernesto Alanís se ha convertido en el hombre del momento.
Y en una actividad donde la vigencia suele ser efímera, mantenerse en todas las conversaciones quizá sea el mejor indicador de que todavía falta escribir los capítulos más importantes de su historia política.