EL PULSO ENFERMO DEL IMSS EN DURANGO
Una radiografía de las negligencias documentadas en el estado
Cinco recién nacidos muertos en menos de cinco días en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, en la capital duranguense, volvieron a poner el reflector sobre un patrón que esta columna ha documentado con insistencia: la salud pública en Durango no atraviesa un episodio aislado de mala fortuna, sino una acumulación de fallas estructurales que la propia Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Fiscalía General de la República (FGR) y hasta el propio Instituto Mexicano del Seguro Social han tenido que reconocer, expediente por expediente, en años recientes.
Entre el martes 15 y el sábado 19 de septiembre de 2026, cinco bebés internados en la UCIN del HGZ No. 1 sufrieron, según denuncian sus familiares, un deterioro fulminante en menos de 24 horas. El área de cuneros fue sellada, se restringieron nuevos ingresos y equipos de la Dirección General de Epidemiología, el CENAPRECE y la COFEPRIS llegaron a la ciudad para revisar expedientes clínicos y protocolos de prevención de infecciones, bajo la coordinación de la doctora Alva Santos, directora de Prestaciones Médicas del IMSS. El instituto sostiene que no se detectaron carencias de insumos para la limpieza y desinfección; los padres, en cambio, acusan un presunto intento de encubrimiento, al no habérseles entregado resultados de hemocultivos ni practicado autopsias que esclarezcan las causas de muerte. La investigación continúa abierta y, hasta el cierre de esta columna, no existe una conclusión oficial sobre responsabilidades.
Un patrón, no un accidente.
Lo ocurrido esta semana no es el primer expediente que compromete al HGZ No. 1 ni a otras unidades del IMSS en el estado. Un repaso de las recomendaciones que la CNDH ha emitido contra el instituto en Durango durante los últimos años muestra una reiteración preocupante de fallas en el mismo tipo de servicios: atención de urgencias, oncología y obstetricia.
Muerte por cáncer de ovario mal diagnosticado (Recomendación 56/2025)
La CNDH acreditó que una paciente que acudió el 21 de abril de 2023 a Urgencias del HGZ No. 1, en la capital, con un diagnóstico de cáncer de ovario, falleció como consecuencia de la falta de estudios de gabinete, un abordaje diagnóstico inadecuado y omisiones para canalizarla oportunamente al área de oncología. El organismo documentó, además, trato indigno e irregularidades en la integración de su expediente médico, y solicitó al IMSS reparar integralmente el daño a la familia y colaborar con su propio Órgano Interno de Control para deslindar responsabilidades.
2. Muerte de una mujer embarazada por presunta violencia obstétrica (Recomendación 47/2024)
La CNDH emitió esta recomendación tras acreditar que una mujer embarazada perdió la vida por una atención médica inadecuada en el propio HGZ No. 1 de la capital. El organismo ordenó al IMSS otorgar asistencia psicológica y tanatológica a cinco familiares de la víctima como parte de la reparación del daño.
3. Atención deficiente con desenlace fatal en Gómez Palacio (Recomendación 4/2025)
En este caso, documentado en el Hospital General de Zona No. 46 de Gómez Palacio, la CNDH determinó que una persona recibió atención médica deficiente y posteriormente falleció, por lo que instruyó al IMSS reparar integralmente el daño a sus familiares.
4. Muerte tras cirugía en el Hospital General 51 de Gómez Palacio (Recomendaciones 23/2019 y 24/2019)
Años antes, la CNDH ya había documentado el fallecimiento de una mujer de 36 años por una inadecuada atención médica durante un procedimiento quirúrgico realizado en esa unidad, lo que motivó una recomendación específica dirigida al IMSS.
5. Cinco médicos del IMSS y del ISSSTE vinculados a proceso por presunta mala praxis
En enero de 2025, el delegado de la FGR en Durango, Víctor Fernando Ruiz Méndez, confirmó que cinco médicos —uno del IMSS y dos del ISSSTE, entre otros— fueron vinculados a proceso penal por denuncias de negligencia médica que derivaron en presuntos homicidios y lesiones. El propio delegado calificó el hecho como algo sin precedentes en la entidad. Se trata, hasta ahora, de procesos penales en curso, sin que exista una sentencia condenatoria firme, por lo que corresponde a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad definitiva de cada presunto responsable.
El contexto nacional no exime a Durango
Este historial local se inserta en una tendencia nacional documentada por la propia CNDH: el IMSS concentra, desde hace años, el mayor número de recomendaciones ordinarias emitidas por el organismo, con un incremento sostenido de 23.33 por ciento del total en 2018 a 44.37 por ciento en 2023. Negligencia, malos tratos, violencia obstétrica y retrasos derivados de la burocracia institucional figuran entre las causas más recurrentes citadas por la Comisión al fundamentar sus recomendaciones contra el instituto en todo el país.
Lo que exige la coyuntura actual
La muerte de los cinco recién nacidos en el HGZ No. 1 no puede leerse, entonces, como un hecho aislado ni como una fatalidad estadística. Es la continuación de un expediente que las propias autoridades de derechos humanos, la fiscalía federal y el instituto han ido documentando caso por caso, sin que ese cúmulo de evidencia se traduzca todavía en una corrección estructural visible para los duranguenses que dependen de esos hospitales.
Mientras la revisión clínica y epidemiológica en curso no arroje conclusiones definitivas, corresponde a esta columna insistir en lo elemental: los resultados de los hemocultivos y las autopsias practicadas —o pendientes de practicar— a los cinco bebés fallecidos deben hacerse públicos a sus familias sin dilación, y el Órgano Interno de Control del IMSS tiene la obligación de investigar, con la misma rigurosidad que ha exigido la CNDH en casos anteriores, si hubo omisiones atribuibles a personal médico o administrativo. La opacidad, en un instituto con el historial que aquí se documenta, ya no es una opción defendible.