Tablero Politico en Cabildo se Reacomoda
Por Jorge Anima
La política municipal de Durango acaba de registrar un movimiento que va más allá del cambio de partido de una regidora. La decisión de Gloria Arreola de dejar Movimiento Ciudadano para incorporarse a las filas del Partido Acción Nacional modifica de manera importante la correlación de fuerzas al interior del Cabildo y fortalece la gobernabilidad del presidente municipal, Toño Ochoa y Nacho Orrante quien es coordinador de los regidores del PAn en la capital
Hasta antes de este movimiento, los equilibrios políticos obligaban a una permanente construcción de acuerdos para sacar adelante iniciativas y proyectos estratégicos para la ciudad. Hoy el escenario es distinto. Con la incorporación de Arreola, el PAN alcanza cinco regidurías, mientras que Movimiento Ciudadano reduce su presencia a cuatro espacios, consolidando una mayoría que brinda mayor margen de maniobra a la administración municipal.
Este nuevo contexto político representa una ventaja para el alcalde capitalino, quien ahora contará con condiciones más favorables para impulsar políticas públicas, programas y decisiones administrativas sin enfrentar los mismos niveles de resistencia que existían anteriormente.
Pero el fortalecimiento no solamente alcanza al presidente municipal. También consolida el liderazgo político de Nacho Orrante como coordinador de los regidores panistas. Durante los últimos meses, Orrante se ha convertido en una de las figuras con mayor presencia dentro del Cabildo, desempeñando un papel relevante en la construcción de consensos y en la conducción de la agenda política del grupo mayoritario.
La llegada de Gloria Arreola al PAN envía además un mensaje político importante. En un momento en que los partidos comienzan a perfilar estrategias rumbo a los procesos electorales venideros, la capacidad de atraer perfiles provenientes de otras fuerzas políticas refleja fortaleza organizativa y capacidad de negociación.
Por supuesto, la nueva mayoría también implica una mayor responsabilidad. Si antes las diferencias entre fuerzas políticas podían explicar retrasos o bloqueos en determinadas decisiones, ahora la ciudadanía exigirá resultados concretos. Tener mayoría significa contar con las herramientas para gobernar, pero también asumir plenamente los costos y beneficios de las decisiones que se tomen.
Lo ocurrido en el Cabildo de Durango no es un simple cambio de camiseta partidista. Se trata de un reacomodo político que fortalece la gobernabilidad municipal, robustece la posición del alcalde Toño Ochoa y consolida el liderazgo de Nacho Orrante dentro del órgano de gobierno más importante de la capital.
La pregunta ya no es quién tiene la mayoría. La realidad política indica que esa mayoría ya existe. Lo que ahora observarán los ciudadanos es qué tan eficaz resulta para traducirse en acuerdos, resultados y beneficios para Durango o solo fue una jugada política