Por: Luciano Valenzuela García
La ceniza en nuestra vida
La imposición de la ceniza implica una ceremonia litúrgica que marca el inició de la Cuaresma, un tiempo de gran profundidad espiritual y religiosa-, sin embargo qué dice este signo, qué motivaciones debería tener en la vida cotidiana que corre de prisa, que camina entre esperanzas y desesperanzas, pero también que busca un sentido en nuestra nueva realidad humana.
En los tiempos antiguos narrados en la Biblia nos refieren actitudes de arrepentimiento, penitencia, humildad, conversión, renovación y cambios de comportamiento, sin embargo, con un cuarto del Siglo XXI encima, con enormes transformaciones que han modificado nuestra percepción de la vida y nuestras relaciones humanas, ¿qué me dice la imposición de la ceniza?
En la antigüedad se aventaba la ceniza a la cabeza o se llenaba el cuerpo de ella como una manifestación pública para mostrar un poco de vergüenza, ánimo de cambiar y asumir un reto de penitencia, hoy que nos dice este signo: cumplir con el rito de ir al templo, buscar dónde ponen la cruz “más bonita” o con todas nuestras limitaciones abrir el corazón para escuchar la voz de Dios en la realidad humana que vivimos llena de prisas y dudas, de formulismos espirituales o del disimulo para mirar nuestras miserias que transitan en la soberbia, la falta de perdón, la indiferencia, el rencor, el odio y la frustraciones de aspiraciones que han quedado insatisfechas.
Este primer texto, podría estar cargado de infinidad de dudas, pero añado un autocuestionamiento más: Por qué solo en el Miércoles de Ceniza se debería estar dispuesto a pensar en el arrepentimiento, en corregir errores y en asumir los desafíos de vivir las bienaventuranzas todos los días –o por lo menos algunos instantes a la semana-.
A la mejor, la respuesta sería porque algunos –precisando: algunos para no generalizar- nos hemos impuesto a vivir una espiritualidad burocrática de cada ciclo litúrgico, porque otros preferimos la comodidad social de cumplir un rito o porque anhelamos la selfie que muestre la cruz de ceniza en la frente…Sin duda podrían suscitarse más contestaciones.
¿Qué nos impide trabajar en nuestros comportamientos negativos o intentar ser buenos todo el año, para no depender de la sacudida a la conciencia, que despierta el Miércoles de Ceniza?
Resulta inevitable dejar los cuestionamientos, sin embargo, hoy es un día que puede abrir no solo el corazón sino un reto de conciencia; y no se trata de llenarnos la cabeza de ceniza o revolcarnos en ella como ocurría hace más de dos milenios, es desde el lado humano entender que más allá del signo externo, este miércoles tiene un profundo significado espiritual y comunitario que llama a un compromiso personal de cambio y renovación.
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